La senadora demócrata Elizabeth Warren, quien impulsó un proyecto para anular el auxilio financiero de Estados Unidos a Argentina, es mencionada como principal candidata para presidir el Comité Bancario del Senado tras la victoria demócrata en las elecciones de medio término.
La senadora demócrata Elizabeth Warren, crítica del apoyo financiero de la administración de Donald Trump al gobierno de Javier Milei, podría ocupar la presidencia del Comité Bancario del Senado de Estados Unidos en la nueva conformación del Congreso tras la victoria demócrata en las elecciones de medio término.
Warren es mencionada como la principal candidata para ese cargo, que le otorgaría más personal y la facultad de emitir citaciones, exigir testimonios e impulsar legislación.
En octubre del año pasado, el bloque demócrata del Senado formalizó una ofensiva contra el auxilio financiero anunciado para Argentina. Warren encabezó la presentación de la “No Argentina Bailout Act”, un proyecto de ley que buscaba anular la capacidad del gobierno de Trump para otorgar asistencia financiera a Argentina.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, calificó a Warren como “peronista americana” y la comparó con Eva Perón. En un posteo en su cuenta de X, Bessent cuestionó a la senadora y sostuvo que disfruta “desperdiciar el tiempo” de Estados Unidos y “desperdiciar los impuestos” de los estadounidenses.
“Mientras sigue concentrada principalmente en cantar ‘No llores por mí, Massachusetts’ y en votar en contra de pagarles a los empleados públicos, la senadora Warren de alguna manera también encontró tiempo recientemente para amenazar a los grandes bancos por sus políticas de préstamos”, señaló el funcionario.
Bessent también generó una imagen de Warren caracterizada como la ex primera dama argentina y le pidió que “salga del balcón, deje de enfurecerse contra uno de nuestros grandes aliados latinoamericanos y vote para reabrir el gobierno”.
Warren había declarado que Bessent “ya gastó US$ 20.000 millones de dólares para rescatar a Argentina; ahora quiere que Wall Street aporte US$ 20.000 millones más, posiblemente garantizados por los contribuyentes”.
En enero de este año, la senadora realizó una solicitud para recabar el mayor detalle posible sobre la asistencia, teniendo en cuenta el nombre de Robert Citrone, un inversor que hizo negocios con Argentina y que está acusado de tener información privilegiada por su amistad con Bessent y con su par local, Luis Caputo. El pedido fue concreto: cerrar el swap por US$ 20.000 millones. La ofensiva se enfrió con el tiempo, pero con la derrota de los republicanos en las elecciones de medio término vuelve a estar en debate.
