La actriz australiana, conocida por ‘La Casa del Dragón’, revela sus temores profesionales y reflexiona sobre el desafío de encarnar a la superheroína en el nuevo filme del universo DC.
La actriz Milly Alcock (Sídney, 25 años) se prepara para dar vida a Supergirl en la próxima película del universo cinematográfico de DC. Conocida internacionalmente por interpretar a la joven Rhaenyra Targaryen en la serie La Casa del Dragón de HBO, Alcock enfrentó un período de inactividad profesional de un año tras su participación en la serie Sirens de Netflix junto a Julianne Moore.
En una entrevista con Vanity Fair, la intérprete confesó haber experimentado «ansiedad profesional» durante ese lapso. «Me daba muchísimo miedo que mi vida se hubiera acabado a los 22 años», declaró. Este paréntesis en su carrera la llevó a reconsiderar su decisión previa de no volver a trabajar en una franquicia audiovisual, aceptando finalmente el papel de Kara Zor-El.
Alcock se mostró consciente de las críticas que suelen rodear al género de superhéroes, mencionando opiniones de directores como Martin Scorsese y Ridley Scott. Sin embargo, expresó su propia perspectiva: «No todas las películas son para todos. La belleza del arte reside en que uno puede ser selectivo con sus gustos».
La película, dirigida por Craig Gillespie (Yo, Tonya, Cruella) y con estreno previsto para junio, presentará a una Supergirl que oscila entre la adolescente rebelde y la heroína que encuentra su propósito. Alcock ya realizó un cameo en Superman (2025) de James Gunn. Ante las futuras críticas, la actriz afirmó: «Solo puedo ser yo misma».
