Las autoridades chinas implementaron una restricción temporal para la aviación civil en un área del mar de China Oriental, generando consultas de la comunidad aeronáutica internacional.
Las autoridades de China han establecido una zona de exclusión aérea temporal para la aviación civil en un área de aproximadamente 73.000 kilómetros cuadrados al norte de Taiwán. La medida, notificada mediante un aviso NOTAM, estará vigente desde el 27 de marzo hasta el 6 de mayo.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) informó sobre esta restricción, destacando la ausencia de una explicación técnica detallada por parte del gobierno chino sobre sus motivos. El área comprende cinco zonas específicas ubicadas estratégicamente en el mar Amarillo y el mar de China Oriental.
Expertos en aviación y seguridad señalaron que una restricción de esta duración y extensión es un evento atípico. El analista Xavier Tytelman indicó que la medida carece de un límite de altura definido, reservando toda la columna de aire desde el nivel del mar. Si bien afecta exclusivamente a vuelos civiles, no aplica para drones o naves militares.
Benjamin Blandin, investigador del Instituto para la Defensa Nacional y la Investigación de Seguridad de Taiwán, sugirió que la restricción podría tener fines militares, como el lanzamiento de misiles o maniobras a gran escala. Destacó además la opacidad informativa que rodea a esta decisión.
La medida ha obligado a reajustar las rutas aéreas comerciales, permitiendo el acceso al aeropuerto de Shanghai principalmente a través de un corredor aéreo de 100 km de ancho desde el mar Amarillo. Fuentes de seguridad taiwanesas vinculan la acción con una estrategia china para ampliar su presencia militar en la región Indo-Pacífico.
