Sandra Sayago, una médica cirujana venezolana, emigró a Estados Unidos y, tras superar dificultades iniciales, logró establecer dos exitosos restaurantes en Queens, Nueva York, dedicados a difundir la gastronomía de su país.
Sandra Sayago, nacida en San Cristóbal, Venezuela, y titulada como médica cirujano en la Universidad de Los Andes, tomó la decisión de emigrar a Nueva York junto a su hija de dos años. Los primeros meses en la ciudad estuvieron marcados por el desafío de la adaptación cultural y la distancia de su familia.
Al no encontrar inmediatamente trabajo en su profesión, comenzó a trabajar como mesera. Fue durante este período que, impulsada por la nostalgia de los sabores de su tierra, decidió embarcarse en un proyecto gastronómico. Con el objetivo de recrear las recetas familiares, especialmente las de su abuela, trabajó arduamente para perfeccionar los platos tradicionales venezolanos.
Así nació «El Budare Café», su primer restaurante en Queens, con una propuesta centrada en ofrecer una experiencia auténtica. El éxito inicial la llevó a abrir un segundo local. Para su inauguración, implementó una estrategia de marketing que consistió en regalar 1000 arepas a los transeúntes, lo que le permitió captar una clientela diversa y fiel.
El menú de sus establecimientos incluye una amplia variedad de comida venezolana, como arepas, cachapas, pabellón, tequeños y pastelitos, entre otros. Sayago destaca que su equipo de trabajo es multicultural, integrado por personas de México, Colombia, Guatemala, Ecuador y Venezuela.
Más allá del aspecto comercial, su visión está centrada en dar a conocer la cultura venezolana. «Para nosotros no solo se trata de comida», aseguró en declaraciones reproducidas por medios internacionales. Su historia ha sido reflejada en publicaciones como The New York Times, que ha señalado el crecimiento de la comunidad venezolana en zonas como Roosevelt Avenue, en Queens.
De cara al futuro, Sayago planea expandir su negocio a lo largo de Estados Unidos. Para quienes buscan cumplir sus propios objetivos, su consejo es trabajar duro, mantener la humildad y nunca olvidar las raíces.
