Un informe del Colegio de Profesionales Inmobiliarios revela que la desocupación en locales de galerías duplica a la de la vía pública. Especialistas apuntan a la especialización y a crear ‘destinos’ atractivos como claves para su supervivencia.
El centro de la ciudad de Córdoba se caracteriza, desde los años 40, por sus galerías comerciales, un rasgo distintivo de su paisaje urbano. Sin embargo, un relevamiento elaborado por el Colegio de Profesionales Inmobiliarios muestra que hoy los locales vacíos en esos espacios duplican el número del resto de las calles.
Según los datos del informe, el 76% de los 5628 locales comerciales del centro cordobés dan a la calle. La tasa de vacancia en estos es del 7,3%, pero ese porcentaje salta al 15,11% en el caso de los que están en galerías. La situación es heterogénea: mientras galerías como la Cinerama o el Paseo del Fundador muestran una ocupación casi total, otras como el Paseo del Centro o la Galería Argenta presentan índices de desocupación superiores al 50%.
Lucas Péndola, titular del Colegio Inmobiliario, explicó que la mayor vacancia en las galerías se explica por el cambio de hábitos de compra. «Tienen poco tráfico peatonal, hay nuevos puntos comerciales en diferentes zonas de la ciudad y la gente ya no se traslada al centro. La gente prefiere consumir en locales de cercanía», señaló. También mencionó el impacto del comercio electrónico, aunque aclaró que este factor afecta a todo el sector.
El consultor Oscar Piccardo coincidió en que el problema no es exclusivo de Córdoba, sino que responde al modelo de negocio. «Las galerías requieren que la gente ingrese, no es una circulación natural, necesitan de atractivos, de ‘destinos’ que induzcan la entrada», afirmó. Piccardo planteó que una salida para asegurar la supervivencia de estos espacios es la especialización. «Concentrar la oferta de un mismo rubro es un camino. Hay que generar un motivo que atraiga», añadió.
Desde la pospandemia, la sostenibilidad de los microcentros se ha profundizado. Sebastián Lopes Perea, consultor en marketing, planteó que para reactivarlos, al igual que a las galerías, se necesitan propuestas diferentes que interesen a la gente. «Un eje con potencia genera un clúster», resumió.
Péndola concluyó que el mercado comercial del centro de Córdoba no presenta una crisis generalizada, «sino un proceso de transformación. La demanda persiste, pero se orienta hacia formatos más eficientes, visibles y adaptados al comportamiento actual del consumidor». Insistió en que la vacancia se concentra en activos con desafíos estructurales, «lo que plantea la necesidad de repensar estrategias de gestión, reconversión y posicionamiento».
