A partir del 1° de julio, las plataformas que operan en el estado deberán contar con una licencia oficial, un cambio que afecta a los usuarios que envían dinero al extranjero, especialmente a Latinoamérica y el Caribe.
El estado de California pondrá en marcha, a partir del 1° de julio, un nuevo marco legal que regulará a las aplicaciones de remesas digitales. La normativa, promulgada por el gobernador Gavin Newsom, exige que las compañías obtengan una autorización oficial del Departamento de Protección e Innovación Financiera (DFPI) para operar dentro del territorio.
La legislación, conocida como Ley de Activos Financieros Digitales (DFAL), unifica disposiciones de proyectos anteriores y establece controles sobre las empresas que administran, transfieren o intercambian activos digitales. Sin esta licencia, las plataformas no podrán realizar actividades comerciales ni presentarse como proveedoras de servicios en California.
Este requisito alcanza específicamente a las aplicaciones utilizadas para enviar dinero al exterior, operaciones frecuentes desde California hacia destinos de Latinoamérica y el Caribe. En caso de no cumplir con la normativa, las compañías deberán interrumpir sus operaciones y podrían enfrentar sanciones económicas.
La ley incorpora medidas para que los usuarios reciban información clara antes de realizar una transacción y obliga a las empresas a mantener condiciones de liquidez suficientes para responder por el dinero de sus clientes. Los usuarios deberán verificar si la plataforma que utilizan cuenta con la autorización correspondiente, aunque no necesitan realizar trámites personales.
Para consultar si una aplicación está autorizada, se puede acceder al sitio web del DFPI y buscar en el listado de empresas licenciadas o en proceso de licenciamiento. Se recomienda esta verificación para asegurar la protección de los fondos transferidos.
