La reconocida chef española Samantha Vallejo-Nágera revela un ingrediente clave para mejorar el sabor de la salsa de tomate, desmintiendo la creencia popular de usar azúcar.
Las salsas son un complemento ideal para cualquier receta. Desde la concepción de la preparación, es fundamental que los tomates estén sanos, sin golpes ni vetas en su piel, ya que estos afectan el nivel de acidez. Aunque muchos piensan que la salsa no requiere mayor elaboración, los chefs de todo el mundo destacan su importancia y ofrecen consejos para aprovechar al máximo su potencial.
El primer paso, y el más básico, es realizar un sofrito de cebollas, ajo y morrones para aportar una base nutritiva. Según la reconocida cocinera española Samantha Vallejo-Nágera, existe un ingrediente que marca la diferencia en la salsa de tomate. Uno de los errores más comunes es agregarle azúcar para neutralizar el sabor. Frente a esta idea, la chef indicó que el vino blanco es el mejor aliado para esta preparación.
“La salsa de tomate no se equilibra con azúcar: se hace con 50 ml de vino blanco”, explicó la experta en diálogo con el medio El Español. También aclaró que, al trabajar correctamente el tomate desde el inicio, se obtiene un resultado con mucho más sabor. Vallejo-Nágera insistió en que la incorporación del vino debe realizarse cuando el sofrito está en su punto justo, es decir, cuando la cebolla se vuelve transparente y deja un fondo aromático en la olla.
La función del alcohol es evaporarse durante la cocción, dejando un sabor más profundo y aromático. Este paso marca la diferencia frente a salsas más insípidas. Por último, la sal y la pimienta, junto con ingredientes como el aceite de oliva y el ajo, terminan de realzar esta clásica preparación de la cocina italiana y argentina.
