El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó detalles inéditos sobre un salón de baile tipo búnker de seis pisos bajo la Casa Blanca, que albergará un hospital militar y una base para drones en su azotea.
Este martes, el presidente estadounidense Donald Trump dio a conocer datos inéditos sobre el salón de baile tipo búnker de la Casa Blanca. Se trata de una megaestructura subterránea de seis pisos que integrará un hospital militar y una base para drones en su parte superior.
Trump utilizó el escenario de las obras para argumentar ante la prensa la necesidad de que el Capitolio autorice 1.000 millones de dólares en mejoras de protección para el complejo. Legisladores demócratas y algunos republicanos rechazan este presupuesto por considerarlo un exceso en un contexto de escalada en los precios del combustible y efectos económicos derivados del conflicto con Irán previo a los comicios legislativos de noviembre.
El presidente afirmó que el salón es indispensable para recepciones de mil personas y recordó un incidente de seguridad ocurrido en una gala hotelera en Washington para justificar la necesidad de un espacio blindado y moderno para eventos masivos.
En cuanto a las especificaciones de seguridad, Trump describió una edificación fortificada cuyo techo reforzado está diseñado para soportar impactos directos. El mandatario sostuvo que la nueva cerca de titanio colocada en el perímetro posee tal solidez que «una excavadora no podría derribarla», y garantizó que la cubierta superior estará hecha de un «acero impenetrable».
Bajo la estructura del salón de eventos se desplegará un complejo de seis niveles subterráneos. Trump señaló que dos de ellos ya se encuentran en fase de excavación. Detalló que esta instalación albergará un hospital militar y laboratorios de investigación, aunque no especificó las áreas científicas que se desarrollarán. El personal de la Casa Blanca evitó aportar información complementaria.
Respecto al diseño de la azotea, Trump declaró que se encuentra «preparada para un número ilimitado de drones». Afirmó que «todo el techo está construido para uso militar» y que el espacio «tiene una enorme capacidad para drones» con un blindaje que «no solo es a prueba de drones, sino que si un dron lo golpea, rebota y no sufre ningún impacto». Describió el espacio como «un puerto para drones que protegería todo Washington».
Los ventanales del salón de eventos contarán con un espesor de cuatro pulgadas y se fabricarán con un cristal de tecnología avanzada. Trump destacó la transparencia del material al asegurar que «se puede ver a través de ella como si no existiera».
