El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ofreció un paquete de ayuda humanitaria por 100 millones de dólares y llamó a un vínculo directo con el pueblo cubano, en un mensaje en español difundido este miércoles.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, planteó este miércoles una “nueva relación” con Cuba, en un mensaje en español dirigido a la población de la isla. El anuncio incluyó un paquete de ayuda humanitaria por 100 millones de dólares y críticas al gobierno cubano, en un contexto de crisis económica y protestas sociales.
En una pieza difundida por el Departamento de Estado, Rubio afirmó que la administración del presidente Donald Trump busca abrir una etapa distinta con la isla, condicionada a un vínculo directo con los ciudadanos. “Quiero contarles lo que nosotros en Estados Unidos les ofrecemos para ayudarlos no solo a aliviar la crisis actual, sino también a construir un futuro mejor”, expresó. También sostuvo: “El presidente Trump ofrece una nueva relación entre Estados Unidos y Cuba, pero tiene que ser directamente con ustedes, el pueblo cubano”.
El secretario de Estado anunció un paquete de 100 millones de dólares en alimentos y medicamentos, que será distribuido a través de la Iglesia católica y organizaciones humanitarias, evitando la intermediación del Estado cubano. En su mensaje, responsabilizó al gobierno de la isla por la situación actual. “La verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni alimentos es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares”, afirmó.
El anuncio se produce en un contexto de creciente tensión diplomática y versiones sobre una eventual acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro, por su presunta responsabilidad en hechos ocurridos en 1996. En paralelo, la administración de Donald Trump profundizó sanciones contra funcionarios y organismos estatales cubanos, en el marco de una estrategia de presión política y económica.
La jornada coincide con el 20 de mayo, fecha histórica en Cuba, en medio de apagones masivos, escasez de combustible, protestas sociales y mayor presión de sanciones estadounidenses. Los cortes de luz alcanzan hasta 22 horas en distintas regiones, falta de gas licuado y dificultades de abastecimiento. A esto se suma el endurecimiento de las medidas impulsadas por la administración de Trump, junto al efecto regional de la crisis energética tras la salida de Nicolás Maduro del poder en Venezuela, que redujo el suministro subsidiado de petróleo a la isla.
Las medidas incluyen restricciones financieras, congelamiento de activos y limitaciones migratorias para dirigentes y sus familias, bajo argumentos de seguridad nacional y violaciones de derechos humanos. Desde la embajada de Cuba en Estados Unidos, rechazaron las declaraciones de Marco Rubio y lo acusaron de justificar una política de agresión.
