La formación nacionalista vasca solicita la convocatoria de comicios generales para este año, en un contexto de tensiones judiciales y cálculos electorales de cara a mayo de 2027.
Vitoria, 30 may (EFE).- El Partido Nacionalista Vasco (PNV) ha solicitado al Gobierno de Pedro Sánchez la convocatoria de elecciones generales para este año, 2026, en un giro estratégico que responde a la incomodidad generada por los casos judiciales que afectan al PSOE y a sus propios cálculos políticos en Euskadi.
La formación liderada por Aitor Esteban ha incrementado en las últimas semanas su distancia con el Ejecutivo socialista, debido a que las nuevas causas judiciales han situado en el foco al propio PSOE como partido. Aunque el PNV no contempla apoyar una moción de censura, le preocupa el desgaste de sostener un gobierno acosado judicialmente y sin un marco presupuestario estable.
El horizonte temporal fijado por el PNV responde a su mirada puesta en el 23 de mayo de 2027, día de las elecciones municipales y forales en Euskadi. Con encuestas que muestran a EH Bildu pisándole los talones, la formación prefiere evitar que Sánchez haga coincidir las elecciones generales con las locales, lo que considera su peor escenario posible.
Las dinámicas electorales en Euskadi varían según el tipo de comicios. En las elecciones generales del 23 de julio de 2023, el PNV obtuvo 277.289 votos en Euskadi, superado por el PSE-EE (291.932). Nueve meses después, en las elecciones autonómicas del 21 de abril de 2024, el PNV se impuso con 372.456 votos, seguido de EH Bildu (343.609) y el PSE-EE (150.752).
El PNV maneja sondeos que indican que EH Bildu amenaza su poder en Álava y Gipuzkoa, donde ya ganaron los independentistas en 2023, aunque el pacto PNV-PSE con apoyo del PP evitó un nuevo gobierno foral abertzale. Las diputaciones forales controlan las haciendas forales, consideradas la joya del autogobierno vasco.
El PNV ha aclarado que no apoyará una moción de censura, ya que para ello sería necesario alinearse con Vox, lo que considera un suicidio electoral en Euskadi. La formación ha hecho gestos al PP, como la asistencia de Aitor Esteban y la vicelehendakari Ibone Bengoetxea a un foro con Alberto Núñez Feijóo el 4 de marzo en Bilbao, pero no se plantea acuerdos con los populares si van de la mano de Vox.
Además, el PNV mira de reojo al PSE-EE, con el que gobierna las principales instituciones vascas: el Gobierno Vasco, las tres diputaciones y las tres capitales. Pese a discrepancias recientes, la formación no desea un hundimiento electoral de los socialistas vascos, que podría poner en jaque dicha alianza y allanar el camino a Bildu.
En cuanto a las transferencias pendientes, el PNV ha reiterado su demanda al Gobierno de Sánchez para que cumpla con el compromiso de completar este año los traspasos. En julio está prevista una nueva reunión de la comisión bilateral, donde los jeltzales buscarán impulsar el traspaso de materias relacionadas con la Seguridad Social, la transferencia más complicada y polémica que queda pendiente.
