Irma Gladis Pérez (58) se presentó en la comisaría tras confesar el crimen. La víctima fue Pamela Magalí Gauna (28). El hecho ocurrió en el barrio Griseti de Tres Isletas, Chaco.
La tranquilidad que caracteriza a la pequeña ciudad de Tres Isletas, ubicada en el centro-norte de la provincia de Chaco, se vio interrumpida este viernes por la noche a raíz del filicidio de Pamela Magalí Gauna, la joven de 28 años que fue asesinada por su propia madre. Luego del hecho, la presunta autora se entregó a la Policía, confesó el crimen y quedó detenida.
El asesinato de Pamela, según fuentes policiales, salió a la luz en horas de la noche, cuando un tío de la víctima se acercó a la comisaría local para informar que su hermana se había comunicado con él para avisarle que iba a atacar a su hija.
Ante este escenario, un grupo de agentes de la Policía provincial se dirigió de inmediato al lugar del hecho y constató que Gauna yacía sin signos vitales dentro del domicilio.
Luego, la presunta autora, identificada como Irma Gladis Pérez (58), se presentó de manera voluntaria en la dependencia policial y admitió la autoría del crimen de su propia hija.
Por disposición de la Fiscalía de Investigación Penal Nº 1 de la 6a Circunscripción, la escena fue preservada para el desarrollo de las diligencias dispuestas para determinar las circunstancias del hecho. Durante la madrugada del sábado trabajaron en el lugar autoridades judiciales, peritos del Poder Judicial, personal de Investigaciones y efectivos de distintas áreas especializadas.
Al requisar la propiedad, ubicada en el barrio Griseti, los agentes secuestraron una cuchilla de carnicero con manchas similares a sangre, teléfonos celulares y diversos elementos de interés para la causa.
El cuerpo de Gauna fue trasladado a la morgue por personal especializado para la realización de los exámenes forenses correspondientes.
El fiscal Gerónimo Agustín Roggero dispuso la aprehensión de Pérez, en el marco de la causa por supuesto homicidio, y quedó alojada en la sede policial mientras avanza la investigación.
Según fuentes del caso, la presunta asesina le contó a la Policía que, antes de atacar a su hija, se comunicó con su hermano para advertirle sobre lo que estaba por cometer. “La sospechosa había contactado con el tío de la víctima y le había comentado que no quería que se vaya de Tres Isletas y le pasara algo. Por eso, le dijo que prefería hacerlo ella por sus propios medios”, detallaron.
A la espera del resultado preliminar, fuentes del caso confirmaron que el cuerpo de Gauna presentaba múltiples heridas de arma blanca distribuidas en la zona del cuello y la cara. Los peritos forenses detectaron indicios de defensa por parte de la víctima, al verificar que presentaba heridas en sus manos.
El filicidio de Pamela Magalí Gauna sorprendió a la comunidad de Tres Isletas, debido a que la víctima y su madre compartían techo y mantenían una buena relación entre ellas, según indicaron algunos de los testigos que ya declararon ante el fiscal Roggero.
