Una enfermera que presenció el accidente declaró que la víctima de 21 años presentaba signos vitales después del impacto. La investigación avanza con tres detenidos.
A tres días del fallecimiento de una joven de 21 años durante un salto de bungee jumping en Brasil, una testigo aportó datos clave a la investigación. La enfermera Rayza Gabrieli Dias Delfino, de 26 años, declaró que la víctima aún presentaba signos vitales tras la caída.
El hecho ocurrió en el municipio de Limeira, en el interior del estado de San Pablo. Según la Policía Civil brasileña, la joven fue arrojada desde un puente con el arnés colocado, pero sin las cuerdas de seguridad que debían sostenerla. Dias Delfino se encontraba en la fila para saltar y fue la primera persona en descender para asistir a la víctima.
“Vi que respiraba con dificultad y le miré las pupilas, que lamentablemente estaban dilatadas —lo que puede representar una lesión cerebral—, y vi un pulso. Era muy débil, pero aún había pulso”, afirmó en una entrevista con el medio brasileño Record.
La profesional indicó que intentó mantenerla con vida mediante maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), aunque los esfuerzos no tuvieron éxito. La víctima permanecía con el arnés sujeto al abdomen, pero sin la cuerda principal. Dias Delfino continuó brindando primeros auxilios hasta la llegada de la ambulancia. El personal sanitario debió cortar parte del equipo de seguridad para utilizar un desfibrilador. Minutos más tarde se confirmó el fallecimiento de la joven.
La enfermera también registró imágenes del accidente. Ocupaba el puesto número 42 en la fila de espera y grabó a las personas que saltaban antes que ella. En el video se observa cómo tres hombres trasladan a la joven hasta la plataforma y la impulsan al vacío sobre una zona montañosa cubierta de vegetación. “No podía oír lo que le decían porque estaba a punto de saltar… Solo la estaba mirando, ni siquiera vi cómo ponían las cosas. Cuando se cayó, empecé a escuchar a todo el mundo decir: ‘La cuerda, la cuerda’”, recordó.
Tras el accidente, dos de los empleados involucrados escaparon hacia una zona boscosa, aunque posteriormente fueron localizados con apoyo de un helicóptero policial. Los detenidos fueron identificados como Luis Felipe Feliciano Egoroff, Vitor de Freitas Gonçalves y Maicon Fernandes Cintra. Según informaron las autoridades, los acusados declararon haber sufrido un desmayo durante el procedimiento y aseguraron no recordar en qué momento se produjo la falla.
Dos de ellos afirmaron que eran los responsables de colocar las cuerdas de seguridad, mientras que el tercero sostuvo que únicamente había sido convocado para colaborar en el lanzamiento y sujetar las piernas de la víctima. Además de la acusación por homicidio doloso, los tres sospechosos son investigados por una posible maniobra para ocultar pruebas.
Uno de los elementos que busca la Justicia es la cámara que la joven llevaba colocada para registrar su salto. Según la declaración de Dias Delfino, el dispositivo desapareció poco después del accidente. La enfermera apuntó contra trabajadores de la empresa responsable de la actividad turística y sostuvo que uno de ellos retiró la cámara cuando la víctima ya estaba tendida en el suelo.
Otro testigo respaldó esa versión. “Cuando vi a la chica en el suelo uno de los empleados le quitó la cámara GoPro de la correa del cuello al cuerpo que ya estaba en el suelo”, declaró Rafael Goulart a TV Globo.
La investigadora principal del caso, Andrea Danta Levy, confirmó que los peritos no lograron localizar el equipo. “No se localizó el equipo. Durante los interrogatorios, nadie pudo decir dónde estaba. Sinceramente, creo que ya no está allí, considerando la cantidad de personas que luego acudieron al puente buscándola. Creo que, lamentablemente, alguien pudo haberla retirado”, señaló.
