Los dos activistas mendocinos detenidos en Libia el 24 de mayo fueron liberados este martes y se encuentran seguros en Estambul, según confirmó el canciller Pablo Quirno.
Los dos activistas mendocinos detenidos en Libia hace un mes, cuando se encontraban en la flotilla humanitaria Global Sumud Maghreb, fueron liberados este martes, confirmó el canciller, Pablo Quirno.
Según informó la Cancillería argentina, se trata de los directores de investigación del portal de noticias de América Latina y el Caribe Nodal, María Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera, quienes estaban privados de su libertad desde el 24 de mayo en Bengasi, momento en el cual las autoridades cerraron el paso de la delegación terrestre. La misma había iniciado el viaje desde Mauritania hacia Gaza a principios de mayo, con el objetivo de llevar alimentos, medicamentos y ambulancias.
Respecto del estado y ubicación actual de los activistas, el canciller argentino Pablo Quirno señaló que se encuentran “seguros” en Estambul (Turquía), luego de haber sido expulsados con otros extranjeros. Ambos recibieron asistencia de parte de funcionarios del Consulado General de dicha ciudad.
El diplomático indicó que “desde el 24 de mayo, fecha en la que Giménez y Aguilera fueron detenidos, la Cancillería Argentina, a través de la Dirección General de Asuntos Consulares y la Embajada Argentina en Túnez, llevó adelante de manera permanente distintas gestiones consulares y políticas, incluyendo el desplazamiento del Cónsul argentino en Túnez a Bengasi y las arduas gestiones junto a países amigos”. La liberación estuvo bajo la coordinación de la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL), junto al Comité Internacional de la Cruz Roja.
Desde Nodal afirmaron que “la recuperación de la libertad constituye una victoria de la solidaridad internacional, de la presión de las familias, de las organizaciones sociales, políticas, sindicales, humanitarias, de derechos humanos y de todas las personas que exigieron su aparición con vida y su libertad inmediata”. Agregaron: “Celebramos que hayan recuperado su libertad e iniciado el regreso a sus hogares. Sin embargo, afirmamos con claridad que nunca debieron haber sido secuestrados, retenidos ni criminalizados por participar de una misión civil y humanitaria destinada a acompañar el ingreso de ayuda a Gaza”.
Por su parte, Quirno sostuvo que “la Cancillería Argentina no hace política ni espectáculo con los ciudadanos argentinos que necesitan ayuda en el exterior. Todas estas gestiones se llevaron adelante con la cautela que la situación ameritaba, debido a la complejidad del caso y del contexto jurídico-político en que se desarrollaron”.
En el mismo momento en que la caravana donde estaban los argentinos fue detenida, otro grupo también perdió su libertad en Israel. El ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, divulgó un video mostrando a personas reclamando de rodillas y con las manos sujetadas en la espalda. En mayo, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Oren Marmorstein, informó de la liberación de “todos los activistas extranjeros de la flotilla de la Solidaridad con Palestina” y su deportación de Israel, y sostuvo que su país “no permitirá ninguna violación del bloqueo naval legal sobre Gaza”. Los tripulantes de alrededor de 50 barcos, que rondaban los 430, habían sido obstruidos al oeste de Chipre por el ejército de Israel en el Mediterráneo, para luego ser trasladados a Israel y encarcelados en la prisión de Ktziot, según informó la organización israelí de defensa de los derechos humanos Adalah.
