Con el costo de la construcción en dólares incrementado un 138% desde octubre de 2023 y los precios de las propiedades usadas sin variación significativa, los desarrolladores enfrentan un escenario de transición. La colocación del primer REIT del país superó las expectativas al alcanzar US$45 millones.
Hace dos semanas se colocó el primer REIT (Real Estate Investment Trust) del país. Se esperaban US$15 millones, pero se cerró en US$45 millones, según informaron fuentes del sector.
El costo de construcción en dólares aumentó 138% desde octubre de 2023, mientras que los precios de las propiedades usadas se mantienen retrasados. La construcción cayó 4% en abril respecto de marzo y en un año perdió 120.000 empleos, de los cuales se recuperaron 5.000, según datos proporcionados por Gustavo Weiss, presidente de la Cámara sectorial.
Los empresarios del sector adquieren terrenos y proyectan nuevas obras. Gerardo Azcuy, dueño de la desarrolladora que lleva su apellido, declaró: “Venimos de una Argentina distorsionada. Estamos en un proceso de reordenamiento y vienen épocas buenas. Somos optimistas seriales”.
Gonzalo de la Serna, CEO de Consultatio, definió al momento como de “transición” en el que se sufren los “dolores” de un proceso de estabilización.
El año pasado cerró con 69.000 escrituras en la Ciudad de Buenos Aires. En seis meses los precios de las propiedades usadas aumentaron 0,5% y en 12 meses un 1,9%, según datos de Zonaprop.
Leandro Molina, director general de Zonaprop, señaló que “el 45% de la audiencia busca propiedades para comprar, ocho puntos más que el promedio histórico de la serie, que fue del 37%”.
El economista Federico González Rouco afirmó que el atraso de los precios de los usados “se estima en 27% respecto de otras variables de la economía que crecieron en dólares, como los salarios, el costo de construcción y las acciones”.
En el segmento de oficinas, Fernando Novoa Uriarte, socio de Newmark, detalló: “Hay un solo edificio con entrega en 2028 y esperamos dos lanzamientos para 2026”. Hernán Castro, director de Cushman & Wakefield, sostuvo: “Dicen que los jóvenes son reacios a la presencialidad, pero los edificios están llenos de ellos”.
En el interior del país, en Añelo, Vaca Muerta, la población pasó de 800 habitantes hace 10 años a 15.000 actuales, con proyecciones de 45.000 a 50.000 para 2032, según Lucas Salvatore, presidente de Idero.
