La legisladora María Laura Frei (PRO) presentó un proyecto de ley en la Legislatura de Río Negro para eximir del Impuesto sobre los Ingresos Brutos a los servicios de alojamiento brindados a turistas extranjeros no residentes.
La legisladora María Laura Frei (PRO) presentó un proyecto de ley en la Legislatura de Río Negro para establecer la exención permanente del Impuesto sobre los Ingresos Brutos (IIBB) a los servicios de alojamiento, incluido el desayuno cuando esté integrado en la tarifa, brindados a turistas extranjeros no residentes.
La iniciativa cuenta con el acompañamiento de los legisladores Juan Martín, Juan Murillo Ongaro y Ofelia Stupenengo, y el respaldo de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche (AEHGB).
Desde la AEHGB señalaron que esta propuesta forma parte del trabajo que la institución y la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA) impulsan desde hace años para promover medidas que fortalezcan la competitividad del sector y favorezcan el desarrollo de la actividad formal, beneficiando a los establecimientos habilitados que cumplen con las normativas, generan empleo registrado y realizan un aporte a la economía regional.
Entre los fundamentos, la iniciativa indica que el sector hotelero rionegrino está alcanzado por una alícuota del cuatro por ciento en el IIBB, lo que genera un incremento en el costo final que afronta el turista extranjero, quien además abona IVA, tasas municipales y, en determinados casos, tributos provinciales vinculados al turismo.
Asimismo, sostiene que el costo recaudatorio del impuesto es acotado y se compensa con el efecto inducido, al considerar que cada peso facturado por una habitación genera, en promedio, entre dos y tres pesos adicionales de consumo en otros sectores del rubro turístico gravados por IIBB.
Como requisito, la propuesta exige cancelar los servicios con medios de pago internacionales, para asegurar simplicidad operativa para el sector y trazabilidad para el fisco.
La legisladora Frei declaró: “Hoy nuestros hoteles y alojamientos compiten en desventaja frente a otros destinos turísticos. La presión tributaria le suma costos a un sector que es el motor del empleo y divisas para toda la provincia”. Y agregó: “Esto significa más turistas eligiendo Río Negro, más ingresos en dólares a la economía local y más trabajo genuino para quienes viven del turismo, desde el hotelero hasta el guía comerciante y el transportista. Menos impuestos, más competitividad”.
