El barrio porteño de Colegiales suma nuevas aperturas gastronómicas impulsadas por emprendedores que eligen su perfil residencial y sus espacios verdes.
El barrio de Colegiales, en la Ciudad de Buenos Aires, registra desde el último año la apertura de nuevos restaurantes, cafés y locales gastronómicos. Los emprendedores consultados señalaron que eligen la zona por su tranquilidad, su perfil residencial y la presencia de espacios verdes.
La chef Lucila Rodríguez, del restaurante Burdo, afirmó: “El nuestro es un proyecto familiar y estábamos todos de acuerdo en que queríamos estar por acá, nos encanta esta zona, siento que sigue siendo barrio”. Burdo abrió en la esquina de Delgado y Virrey Arredondo, frente a la plaza San Miguel de Garicoits.
Max Fuzowski, politólogo polaco, inauguró en marzo el bistró Smak en la calle Delgado. Declaró: “Tengo 43 años y, sobre todas las cosas, me gusta la tranquilidad y Colegiales tiene eso”. Smak ofrece platos inspirados en cocina latinoamericana, argentina, francesa y judío-polaca.
En marzo abrió Felisa, una parrilla moderna en Zapiola 1353, a cargo del chef Gianluca Zago. Su menú incluye calamares a las brasas, empanadas de carne y queso azul, y yaki-bife.
Atelier Fuerza mudó su centro de producción a Superí 1278 en febrero y habilitó una tienda con medialunas, pan de masa madre y sándwiches.
Norimoto, cadena de hand rolls, abrió en Virrey Avilés 3298, con servicio de take away y menú de mediodía.
La heladería Nausicaä se trasladó a Freire 979, sumando cafetería, librería y espacio para muestras de arte.
Diez Treinta Restaurante, del chef y productor musical venezolano Eliseo Martínez, abrió en Crámer 1030 combinando cocina, vinos y vinilos.
Guachín, bar de pastas fundado por cuatro amigos, inició operaciones en Zapiola 1477 con mesa comunitaria y promociones en horario de aperitivo.
La Condesa, ubicada en Virrey Arredondo 3505 frente a la plaza San Miguel de Garicoits, ofrece cocina argentina tradicional con milanesas, pastas caseras y provoleta.
