El músico salió al balcón de su vivienda, en la esquina de Coronel Díaz y Avenida Santa Fe, tras el triunfo 2-1 de la Selección ante Inglaterra. Un video compartido por Rosario Ortega en Instagram registró el momento.
La clasificación de Argentina a la final del Mundial 2026, tras el triunfo 2-1 ante Inglaterra, tuvo una de sus postales lejos del campo de juego. Charly García salió al balcón de su departamento, ubicado en la esquina de Coronel Díaz y Avenida Santa Fe que lleva su nombre, para festejar junto a la multitud que se congregó en la calle.
La escena fue registrada por Rosario Ortega, hija de Palito Ortega y corista del músico, quien compartió el video a través de sus historias de Instagram. Con los brazos en alto y la camiseta argentina puesta, Charly acompañó desde las alturas a los hinchas que cantaban el clásico «Vení, vení, cantá conmigo que un amigo vas a encontrar».
El video se viralizó. Usuarios de redes sociales publicaron mensajes como «Es un capo», «Es un grande» y «Charly, te quiero mucho».
No es la primera vez que Charly sigue de cerca el andar de la Selección en este Mundial. El martes anterior, durante el partido contra Egipto, organizó un almuerzo especial en su casa. El chef Andrés Balaciano cocinó un lomo al strogonoff para catorce personas. Las imágenes del encuentro, con Charly acompañado por su pareja Mecha y un grupo de amigos, también circularon en redes.
El vínculo entre García y la Scaloneta viene de más atrás. En septiembre de 2025, durante las Eliminatorias Sudamericanas, el músico estuvo presente en el estadio Más Monumental para alentar al equipo frente a Venezuela. Tras la victoria, ingresó al vestuario y protagonizó un encuentro con Lionel Messi, con abrazos y palabras de admiración mutua.
Esa cercanía con el folclore futbolero no es un dato menor para un artista que, a lo largo de su carrera, construyó una relación particular con la cultura popular argentina más allá de la música. Cada aparición pública de Charly durante este Mundial funcionó como un condimento extra para los hinchas, que celebran tanto los goles de la Selección como los gestos del propio músico.
La semifinal ante Inglaterra dejó, entonces, mucho más que un resultado deportivo: regaló una escena de comunión colectiva entre el fútbol y la música.
