Las acciones de Meta se desplomaron cerca de un 7% en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street, luego de que la compañía presentara resultados que superaron las previsiones de ingresos pero quedaron por debajo en ganancias, y elevara su proyección de gastos de capital para 2026.
Las acciones de Meta cayeron alrededor de un 7% en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street, después de que la compañía presentara sus resultados financieros del trimestre. Los ingresos crecieron un 28% interanual hasta los 60.801 millones de dólares, superando los 60.200 millones esperados por el mercado. Sin embargo, la ganancia diluida por acción fue de 6,18 dólares, por debajo del consenso de los analistas.
Paulino Seoane, Head of Investment Ideas de Balanz, calificó los resultados como decepcionantes para los analistas. El especialista señaló que, mientras la facturación se ubicó en línea con las previsiones, las ganancias quedaron alrededor de un 14% por debajo de lo esperado. La diferencia se explicó principalmente por cargos extraordinarios: 2.400 millones de dólares por contingencias legales y 1.180 millones vinculados a indemnizaciones y recortes de personal. Como consecuencia, los costos y gastos aumentaron un 55% hasta 42.026 millones de dólares, y el margen operativo retrocedió del 43% al 31%.
Más allá de los conceptos extraordinarios, desde Balanz advirtieron sobre la divergencia entre la evolución de las ventas y la rentabilidad. Aunque los ingresos avanzaron un 28% frente al mismo trimestre del año anterior, las ganancias retrocedieron un 13%, lo que expuso las dificultades de la compañía para convertir el crecimiento de la facturación en una mejora proporcional de sus resultados.
El principal foco de preocupación no estuvo en el desempeño operativo del trimestre, sino en la magnitud de las inversiones previstas para sostener el desarrollo de nuevos modelos, centros de datos y capacidad de cómputo. Meta elevó el piso de su proyección de gastos de capital para 2026 y ahora espera desembolsar entre 130.000 y 145.000 millones de dólares, frente al rango anterior de 125.000 a 145.000 millones.
El flujo de caja libre cayó desde 8.549 millones de dólares hasta apenas 784 millones, lo que profundizó las dudas sobre los plazos necesarios para obtener retornos sobre esos desembolsos. Según Balanz, este deterioro de la rentabilidad, combinado con el crecimiento de las necesidades de inversión, explicó la respuesta negativa del mercado. El informe registró inicialmente una caída cercana al 8% en las operaciones posteriores al balance, que luego se profundizó hasta aproximadamente el 10%.
El negocio publicitario mantuvo un ritmo sólido y continuó siendo el principal sostén de la compañía. Los ingresos por anuncios avanzaron un 27% hasta 59.363 millones de dólares, impulsados por un aumento del 14% en las impresiones y por una mejora del 12% en el precio promedio por publicidad. Hacia el tercer trimestre, la empresa anticipó una facturación de entre 61.000 y 64.000 millones de dólares, aunque el punto medio de esa previsión quedó levemente por debajo de lo esperado por los analistas.
