Abogados especializados en inmigración señalaron que el aumento del presupuesto federal para control fronterizo anticipa una mayor frecuencia de redadas del ICE en agosto. También advirtieron sobre condiciones en centros de detención y demoras en los tribunales de inmigración.
Abogados expertos en leyes migratorias señalaron que el incremento del presupuesto para el control fronterizo y la seguridad interior anticipa una etapa de mayor vigilancia y redadas por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante agosto de 2026.
Los abogados Noemí Ramírez y Víctor Nieblas indicaron que las redadas del ICE serán más frecuentes en agosto debido a la asignación de recursos federales para la contratación de más agentes y la adquisición de tecnología de rastreo avanzada. Según declararon en diálogo con Univisión, los arrestos podrían ocurrir en las calles, a la salida de tribunales penales y durante comparecencias periódicas ante las autoridades migratorias.
Ramírez afirmó: “Creen que un indocumentado ya es un criminal porque rompió la ley, porque está aquí sin ningún tipo de documentación. No ven su aporte por tantos años a la comunidad”.
En relación con los centros de detención del ICE, los abogados reportaron sobrepoblación, deficiencias en servicios de alimentación y salud, y demoras o incumplimientos en la ejecución de órdenes judiciales que disponían liberaciones o nuevas audiencias. Ramírez declaró: “Los tienen en un centro de detención sobrepoblado en el que no hay suficiente comida ni cuidado. Abusos por todos lados”. También sostuvo que el sistema actual dificulta el acceso a una representación legal adecuada desde el inicio del arresto.
Sobre los tribunales de inmigración, los especialistas afirmaron que existe una pérdida de independencia en los jueces y en la Junta de Apelaciones de Inmigración. Según indicaron, los jueces reciben guías que fomentan la denegación de casos de forma masiva y prematura. Ramírez señaló: “Las personas ya ni pueden presentar su caso en total porque se los niegan antes. Les dicen: ‘su caso está tan débil que no vamos a llegar a presentarlo, lo vamos a cerrar aquí’”.
Los abogados atribuyeron esta tendencia a una subordinación de los empleados de justicia hacia las directrices del gobierno de Donald Trump. Sostuvieron que la falta de independencia judicial convierte al proceso migratorio en un trámite administrativo sin oportunidades de éxito para el solicitante extranjero.
