El Banco Central de la República Argentina renovó el swap de monedas con el Banco Popular de China por un plazo de cinco años. El acuerdo representa cerca del 40% de las reservas brutas del país y se enmarca en la disputa global entre el dólar y el yuan.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) renovó el swap de monedas con el Banco Popular de China por un plazo de cinco años, según confirmaron fuentes oficiales. El acuerdo, que no fue sorpresa para el mercado, equivale a aproximadamente el 40% de las reservas brutas del país, que superan los USD 50.000 millones.
El swap de monedas es un mecanismo de intercambio de divisas entre bancos centrales que permite al país contar con liquidez en yuanes. En este caso, el tramo activado asciende a USD 5.000 millones, que pueden ser utilizados para intervenir en el mercado cambiario y sostener el nivel de reservas.
Según fuentes con conocimiento del funcionamiento del intercambio monetario, la extensión a cinco años busca blindar el acuerdo de los vaivenes políticos argentinos. Para el gobierno chino, renovar y alargar el swap es parte de una estrategia de largo plazo orientada a la internacionalización del renminbi.
En este contexto, una fuente con vínculos con el país oriental explicó: “No es algo que ocurra de un día para el otro. Es una mirada confuciana: ‘El hombre que mueve una montaña comienza llevando pequeñas piedras’”.
La disputa global de las monedas
Durante 2025, el dólar estadounidense registró un debilitamiento marcado, impulsado por la presión de Donald Trump para forzar una baja en la tasa de interés de la Reserva Federal (Fed). El Índice Dólar (DXY) anotó una contracción de entre el 8% y el 10%, su peor desempeño semestral y anual desde 1973. En 2026, la cotización se estabilizó, aunque sin recuperar los niveles previos.
En contraste, el yuan se apreció más del 6% frente al dólar en los últimos doce meses, superando la barrera de las 7 unidades por dólar y ubicándose en la zona de las 6,75 unidades. China expandió el uso de su moneda a niveles récord: más del 30% de su comercio de bienes y el 53% de sus pagos transfronterizos se liquidan en yuanes, superando al dólar en sus operaciones internacionales.
El acuerdo comercial con Estados Unidos
En paralelo, el acuerdo comercial firmado entre Argentina y Estados Unidos durante el verano establece un mecanismo de “fast track” para los proyectos de capitales estadounidenses a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El documento otorga a Estados Unidos prioridad como socio comercial frente a “economías que manipulan el mercado” y condiciona el acceso a financiamiento de entidades como el EXIM Bank y la Corporación Financiera de Desarrollo (DFC).
El acuerdo incluye restricciones en áreas tecnológica y nuclear, alineando los controles de exportación argentinos con los estándares de seguridad nacional de Estados Unidos. La sección 10 del acuerdo establece la obligación de fortalecer la seguridad energética mediante la reducción de la dependencia de “actores no de mercado”.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, durante su visita a Argentina en abril de 2025, afirmó que el presidente Javier Milei tiene el compromiso de sacar a China de la matriz económica nacional. Bessent detalló que el swap de crédito con China asciende a USD 18.000 millones en yuanes, de los cuales USD 5.000 millones fueron obtenidos por el gobierno anterior y seguirán pendientes.
Misiones a Beijing y expectativas
A lo largo de la gestión, el titular del BCRA, Santiago Bausili, y su equipo económico realizaron misiones a China para destrabar las negociaciones por el swap. El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, anticipó la posibilidad de que el presidente Milei viaje a Beijing, un gesto que el sector privado chino en Argentina y el gobierno de Xi Jinping esperan.
