El fotógrafo Pablo Grillo solicitó a la jueza María Servini que ordene la identificación de las voces que modularon órdenes durante el operativo donde resultó gravemente herido, el 12 de marzo del 2025. La querella detectó vacíos en la transcripción de las comunicaciones presentada por la Policía Federal.
El fotógrafo Pablo Grillo solicitó a la jueza María Servini que ordene la identificación de las voces que modularon órdenes durante el operativo donde resultó gravemente herido, el 12 de marzo del 2025. Según indicó la querella, en los registros de esas conversaciones, que presentó la Policía Federal (PFA), se detectaron “vacíos precisamente en un momento central de la secuencia”.
De acuerdo con lo detallado por la querella, en la transcripción entregada por la fuerza aparecen interrupciones a las 17.18, justo después del disparo que hirió a Grillo, y también a las 17.20, cuando se llamó a una ambulancia del SAME para asistirlo.
En su presentación, las abogadas Agustina Lloret (CELS) y Claudia Cesaroni (LADH) afirmaron que, cuando antes de la feria judicial la PFA presentó la transcripción hora por hora de las comunicaciones del operativo, omitió entregar el período de 17 a 18 horas. Luego, la Policía Federal atribuyó la faltante a “un error producido al momento de la impresión del material utilizado para efectuar la tarea de transcripción” e incorporó el supuesto segmento reclamado, donde la querella detectó la ausencia de algunos tramos.
El planteo corresponde a la parte residual de la investigación que tramita en el juzgado de instrucción, que se enfoca en la presunta responsabilidad penal de otros efectivos a cargo del procedimiento de seguridad montado en la zona del Congreso durante la marcha de jubilados. La primera parte de la causa contra el gendarme Héctor Jesús Guerrero, autor del disparo que hirió a Grillo, fue elevada a juicio oral y quedó a cargo del Tribunal Oral Federal 6.
Las transcripciones
La querella describió que en la transcripción de la PFA, inmediatamente después del momento en que Pablo Grillo resultó herido, aparece una voz atribuida al “jefe de servicio”, que ordena el refuerzo del cordón de efectivos donde estaba la Gendarmería y la Policía Federal, sobre Hipólito Yrigoyen y Solís. Según las palabras que surgen del registro, la indicación era “barrerlos”, despejar las veredas y la plaza frente al Congreso.
Las abogadas que representan al fotoreportero señalaron que “estos intercambios coinciden con los momentos anteriores y posteriores al impacto del proyectil de gas lacrimógeno contra la cabeza de Pablo Grillo, los intentos de los manifestantes por asistirlo, la llegada y la salida de la ambulancia del SAME”. Sobre las faltantes de la transcripción, remarcaron: “No debemos pasar por alto que abarca el tramo horario durante el cual el Cabo Primero Guerrero realizó seis disparos ilegales, tres antes y dos después del que impactó en Grillo”.
El caso
El cabo primero de la Gendarmería Nacional Héctor Guerrero está imputado por los delitos de lesiones gravísimas agravadas por abuso de su función en carácter de miembro integrante de una fuerza de seguridad y abuso de armas agravado por idéntica razón. El informe de los peritos estableció que el gendarme disparó seis veces “sin que existiera un contexto de agresión” desde la intersección de la Avenida Hipólito Yrigoyen y Solís hacia los manifestantes que se encontraban al costado de la plaza.
El fotógrafo se encontraba sobre Yrigoyen, en posición de cuclillas, dos metros atrás de una barricada improvisada, y a una altura aproximada de entre 60 y 70 centímetros respecto del suelo. Desde allí fotografiaba la zona donde se ubicaban las fuerzas de seguridad, a unos 47 metros de distancia. Por el impacto de la granada de gas sobre su cabeza, Grillo fue trasladado de urgencia al Hospital Ramos Mejía, donde ingresó con fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica.
