Iliana Lick, niñera argentina detenida durante casi un mes en Estados Unidos por cuestiones migratorias, describió en una entrevista el trato recibido por agentes de ICE y las condiciones de los centros de detención.
Iliana Lick, la niñera argentina que permaneció detenida en Estados Unidos durante 31 días por problemas migratorios, brindó un testimonio detallado sobre su experiencia y el trato que recibió por parte de las autoridades de inmigración.
Lick, que reside y trabaja en Filadelfia desde hace tres años, fue detenida el 11 de julio en el aeropuerto de esa ciudad cuando se disponía a viajar a Kansas City para presenciar el partido de la Selección argentina contra Suiza por los cuartos de final del Mundial. En ese momento, se encontraba a la espera de una visa de asilo.
En una entrevista con el programa Telenoche, Lick declaró: “Te tratan como a un criminal. Me pusieron esposas en las muñecas, me ataron unas cadenas alrededor del cuerpo, a la altura del estómago, y también en los pies. No te podés mover y duelen un montón. Nos trasladaban como si fuésemos criminales de alto riesgo”.
La joven indicó que pasó por cuatro centros de detención en Pensilvania, Luisiana, Texas y Nuevo México. “No nos decían a dónde nos llevaban. La primera vez me subieron a una combi por ocho horas. Llegué a pensar que me estaban llevando a la frontera o que me iban a deportar”, relató.
Además, describió las condiciones de alojamiento: “Al principio me pusieron en una habitación con una persona que había cometido un crimen. En Luisiana compartía una habitación con más de 100 personas, en condiciones muy básicas y con los sanitarios expuestos. En Texas tuve que dormir en una carpa para unas 50 mujeres, sin ningún tipo de privacidad en los baños ni en las duchas. Las camas no llegan a ser ni de una plaza. No tenés almohada y no podés dormir porque siempre están las luces prendidas”.
Lick fue liberada tras el pago de una fianza de 10.000 dólares. Según su relato, ICE le colocó una tobillera electrónica de monitoreo: “Es muy incómodo tener la tobillera y andar como una criminal. Estamos ahora en verano en Estados Unidos y trato de usar pantalones largos para que no se vea. Es bastante vergonzoso”.
Su situación judicial será resuelta por un juez, quien evaluará el pedido de asilo presentado antes de su detención. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) declaró a Clarín que Lick “ingresó en Estados Unidos el 17 de marzo de 2023 y se quedó más tiempo de su visado”. Por su parte, el novio de Lick, Steven Melchiorre, sostuvo que ella había ingresado legalmente al país y tenía una solicitud pendiente para permanecer en Estados Unidos mientras esperaba una visa de trabajo.
En declaraciones previas al canal NBC Philadelphia/Telemundo 62, Lick afirmó: “Nos trataron como delincuentes y eso no está bien. Esas personas no son delincuentes. Son personas que tienen familia, tienen hijos, son muy trabajadores y no se merecen esto. Hay mucha gente que no se merece esto para nada. No todas estas personas son indocumentadas y no todas hicieron algo malo. Todos cometemos errores en la vida, pero no son delincuentes”. También expresó sentirse “muy afortunada” y agradeció el apoyo recibido tanto en Estados Unidos como en Argentina.
Tras una audiencia judicial, el viernes pasado se le otorgó la libertad bajo fianza de 10.000 dólares. Su novio inició una campaña en GoFundMe para cubrir los costos del proceso judicial, que reunió 18.871 dólares mediante 225 donaciones.
