El primer informe sobre Creencias Sociales de 2026 de Pulsar UBA (UBA Económicas) registró que el 42% de los argentinos no se identifica con ningún partido político, máximo desde 2023. El estudio también relevó desinterés por la política, posicionamiento ideológico promedio y perfiles morales.
El primer informe sobre Creencias Sociales de 2026, elaborado por Pulsar UBA (UBA Económicas), registró que el 42% de las personas consultadas afirmó no simpatizar ni sentirse identificada con ningún partido o espacio político. Según el estudio, esta cifra es la más alta desde el inicio de la serie en 2023.
El informe indicó que el 63% de los encuestados declaró tener “poco o nada” de interés por la política, lo que representa un aumento de 18 puntos porcentuales respecto de la medición de 2025.
Evolución de la adscripción partidaria y posición ideológica
En la serie histórica, el porcentaje de independientes fue del 37% en 2023, 25% en 2024, 35% en 2025 y 42% en 2026. En una escala ideológica del 1 (izquierda) al 10 (derecha), la media general de la sociedad se ubicó en 5,3. Las personas “ningunistas” registraron un promedio de 5,1, con mayor concentración en el valor 5.
El estudio sostiene que “el centro político no necesariamente expresa moderación programática ni una posición ideológica elaborada, sino que funciona como una zona de refugio para quienes no quieren ubicarse dentro de las divisiones que propone el ecosistema político”.
Entre los simpatizantes de espacios definidos, quienes se identifican con el peronismo mostraron un promedio de 3,8; las personas alineadas con Juntos por el Cambio registraron un 6,7; y los simpatizantes de La Libertad Avanza se posicionaron en un 7,5.
Percepción interpersonal y vínculos afectivos
El 71% de los encuestados sostuvo que “no se puede confiar en la mayoría de las personas”. Sin embargo, el 82% se mostró poco o nada de acuerdo con la premisa de que “se puede saber si una persona es buena o mala por sus opiniones políticas”, un aumento de 11 puntos respecto del 71% de 2023.
El 70% declaró que “podría estar en pareja con alguien que tuviera ideas políticas opuestas a las propias”, valor que se mantuvo estable en la serie.
El informe destaca que “las opiniones políticas no constituyen un criterio suficiente para juzgar moralmente a otra persona ni un impedimento decisivo para construir una relación afectiva”.
Rechazo en el ámbito vecinal
El rechazo a tener como vecinos a personas homosexuales se ubicó en el 16%, mismo porcentaje que ante inmigrantes. El rechazo subió al 19% frente a vecinos de religión diferente y alcanzó el 26% en el caso de simpatizantes de un partido político opuesto.
En cuanto a antecedentes o conductas, el 43% manifestó rechazo a convivir con personas que estuvieron en la cárcel y el 49% respecto de consumidores de drogas.
Jerarquías morales y participación comunitaria
El relevamiento detectó tolerancia selectiva: la compra de productos falsificados resultó aceptable para el 56% y la piratería de contenidos audiovisuales para el 51%. En cambio, el intercambio del voto por dinero o favores fue rechazado por el 91%, la infidelidad por el 86%, cruzar un semáforo en rojo por el 84%, el soborno a fuerzas de seguridad o empleados públicos por el 83%, y la revisión del teléfono de la pareja sin permiso y el consumo de drogas por el 82%.
La investigación identificó tres perfiles morales:
- Rigoristas: representan el 54% de la población y rechazan de forma uniforme todas las transgresiones evaluadas. Mayor presencia de personas de edad avanzada y de “ningunistas”.
- Permisivos de mercado: conforman el 34% del universo. Toleran prácticas de consumo informal como la piratería, pero mantienen rechazo alto hacia faltas cívicas.
- Permisivos ampliados: constituyen el 12% restante, con los niveles más altos de aceptación general de conductas y mayor proporción de simpatizantes de La Libertad Avanza y posturas progresistas.
En cuanto a participación en organizaciones, la actividad en agrupaciones religiosas alcanzó el 16%, clubes deportivos el 15%, agrupaciones de ayuda social el 14% y colectivos ambientalistas el 9%. Los menores porcentajes se detectaron en agrupaciones políticas o militancia barrial (5%) y en sindicatos o gremios (4%).
