Fernando Cerimedo fue detenido este martes en el aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, cuando intentaba abordar un vuelo con destino a Buenos Aires. La Fiscalía boliviana lo investiga como autor intelectual de un ataque armado contra su expareja, Nadia Beller.
Fernando Cerimedo fue detenido este martes en el aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, cuando intentaba abordar un vuelo de Aerolíneas Argentinas rumbo a Buenos Aires con una mochila llena de dinero, según la reconstrucción policial. Horas antes, su expareja, la abogada y activista boliviana Nadia Beller, había recibido tres disparos en la puerta de un hotel, de manos de dos sicarios disfrazados de repartidores.
La Fiscalía boliviana avanza contra él como «autor intelectual» del ataque. Beller, que está embarazada de cuatro meses y asegura que el padre es Cerimedo, declaró desde la clínica donde permanece internada: «Me quiso matar».
Cerimedo fue una pieza clave en la campaña presidencial de 2023 en Argentina. Admitió haber estado al frente de un ejército de «miles» de trolls en redes sociales y, durante un tramo de la campaña, el presidente Javier Milei le delegó la fiscalización de los votos, tarea de la que después fue apartado. Llegó a integrar la mesa chica del mandatario y ofició de intermediario para la entrevista que le hizo el periodista estadounidense Tucker Carlson.
En una entrevista con La Nación en 2023 reconoció que hacía «campañas negativas», es decir, «suministrar información real que el candidato rival no quiere que se conozca». En octubre de 2022, en diálogo con revista Noticias, había resumido su ambición con una frase: «Quiero ser el Magnetto de la derecha».
Ese perfil se montó sobre La Derecha Diario, el medio que fundó y del que fue accionista al menos hasta marzo de este año, con portales en Argentina, México, Estados Unidos, Israel, Uruguay y Ecuador, y que Milei retuitea con frecuencia. El sitio es editado por Madero Media Group SRL, vinculada a Numen Publicidad, la empresa de la que Cerimedo es CEO.
De Bolsonaro a Rodrigo Paz: el asesor regional de la derecha
Cerimedo trabajó para Mauricio Macri en su intento de reelección de 2019, fue coordinador de campaña de Jair Bolsonaro en Brasil en 2022, y en los últimos tiempos se desempeñó como «asesor personal» del actual presidente boliviano Rodrigo Paz. En Brasil, su nombre quedó incluido en la investigación por intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022: un juez del Supremo Tribunal Federal lo identificó como parte del «núcleo de desinformación y ataques al sistema electoral», por haber difundido una transmisión con denuncias de fraude en las urnas electrónicas que el propio Tribunal Superior Electoral brasileño desmintió. «La causa es una persecución política, ideológica», se defendió entonces Cerimedo.
En Bolivia, su rol como asesor de Paz quedó confirmado públicamente por el vicepresidente boliviano, Edman Lara, enfrentado con el mandatario desde la segunda vuelta electoral. «El señor Fernando Cerimedo debe someterse al proceso y responder ante la Justicia y no tener ningún privilegio, aunque sea el asesor principal de Rodrigo Paz», exigió Lara en una conferencia de prensa, y reclamó que «ninguna llamada pese más que la ley».
El quiebre con Milei y el escándalo de los audios de Andis
La relación de Cerimedo con la Casa Rosada se empezó a resquebrajar en 2025. Un primer cortocircuito público llegó con el escándalo de la criptomoneda $Libra, cuando cuestionó al oficialismo en redes. El quiebre de fondo llegó con el escándalo de los audios de Diego Spagnuolo, extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), que expusieron una presunta trama de coimas en la compra de medicamentos del organismo. Spagnuolo acusó en privado a Cerimedo de haberlo grabado sin consentimiento y de haberle hecho llegar el material al empresario de medios Franco Bindi para su difusión; Cerimedo lo negó, aunque reconoció que hablaba con él sobre lo que ocurría en la Andis.
La ex esposa de Cerimedo, Natalia Basil, se había desempeñado como directora de Apoyos y Asignaciones Económicas de la Andis bajo las órdenes de Spagnuolo, y renunció en noviembre de 2024, meses antes de que estallara el escándalo.
En septiembre pasado, Cerimedo declaró ante la Justicia que Spagnuolo le había asegurado que le contó a Milei sobre las presuntas coimas, y que Milei «se indignó» y le dijo que «ya se lo había contado» a la ministra Sandra Pettovello. Ahora, desde el hospital en Bolivia, Beller reconstruyó lo que Cerimedo le habría confiado sobre los motivos de la filtración: «Fernando me dijo que la hermana de Milei estaba involucrada con la corrupción» y que su esposa filtró los audios «para que el caso no quedara impune». Según su relato, Cerimedo se había distanciado de Milei porque el entorno presidencial estaba «demasiado podrido», y su vínculo más cercano en el gobierno argentino era Patricia Bullrich, con quien coordinaba «cuestiones de seguridad».
Negocios, deudas millonarias y «el hombre que gobierna Bolivia»
Cerimedo tiene una condena de 2016 por estafa y defraudación, tras haberle vendido a dos personas distintas el mismo departamento en Mar del Plata, con una pena de dos años y medio de prisión en suspenso. Sus empresas más antiguas acumulan deudas por 80 millones de pesos con el sistema bancario y cheques rechazados por más de 300 millones, según el Banco Central. En paralelo, registró nuevas sociedades vinculadas a rubros como informática, alquiler de inmuebles para eventos y, junto a socios de su expareja Natalia Basil, al sector energético.
Según el relato de Beller a la Justicia y a la prensa, Cerimedo «recibía dinero de la corrupción del gobierno de Paz y lo lavaba en la Argentina», manejaba «cajones llenos de billetes» y hasta un «grupo de élite» de la policía boliviana que operaría bajo sus órdenes cerca del hotel donde ella fue atacada. «En Bolivia no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Fernando Cerimedo. Lo van a cubrir absolutamente», declaró la abogada, que también lo señaló como uno de los operadores detrás de contactos con «el narcotráfico». Son, por ahora, acusaciones de una de las partes involucradas en la causa; la Justicia boliviana es la que deberá determinar, en las próximas semanas, si Cerimedo termina imputado formalmente por el ataque.
