El oficialismo impuso su mayoría en la Unicameral y aprobó la licencia del legislador Ramón Flores, mientras la oposición reclamaba su expulsión. La votación finalizó 34 a 31.
En una sesión marcada por el caso que involucra al legislador Ramón “Cañito” Flores, el oficialismo impuso este miércoles su mayoría en la Unicameral y aprobó la licencia del departamental por Río Seco. La votación terminó 34 a 31, en un recinto donde no hubo discursos sobre el caso.
La definición legislativa expuso el choque entre el PJ y la oposición frente a la situación de Flores. El oficialismo optó por la licencia como salida institucional, mientras que la UCR, el juecismo, la izquierda y otros bloques opositores consideraron que esa medida resulta insuficiente frente a los hechos vinculados con dos ex asesores del legislador que cuentan con antecedentes judiciales.
El caso cobró dimensión después de que se conociera la situación de José Aníbal Ricardo Villarreal, quien permanece detenido e imputado en una causa que investiga presuntos abusos sexuales y grooming en Villa María de Río Seco. A esto se sumó el antecedente de Ariel Alejandro Rodríguez, condenado a tres años y seis meses de prisión efectiva por los delitos de peculado y usurpación, con sentencia firme.
El fuego cruzado se dio principalmente fuera del recinto. El PJ defendió la licencia como mecanismo para apartar temporalmente a Flores mientras se despeja su situación ante el avance de la investigación judicial, mientras que la oposición sostuvo que el caso ameritaba una respuesta institucional más contundente: la exclusión definitiva.
Con la aprobación de la licencia, el oficialismo consiguió cerrar la salida que había definido para evitar que el escándalo escalara dentro del recinto. La oposición, en cambio, redobló su apuesta con la certeza de que el caso Flores seguirá siendo una herramienta de presión política sobre el PJ y un nuevo foco de disputa en la Unicameral.
