La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, participa de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. En paralelo, la líder opositora María Corina Machado intentó ingresar a Venezuela por vía marítima y aérea, según declaraciones del politólogo Walter Molina.
La situación política de Venezuela quedó expuesta en Nueva York, donde Delcy Rodríguez participa de la Asamblea General de las Naciones Unidas, mientras María Corina Machado intenta ingresar nuevamente al país. En declaraciones al programa Modo Fontevecchia, por Radio Perfil (AM 1190), el politólogo y analista político venezolano Walter Molina analizó las dificultades de la oposición para avanzar hacia una transición y las circunstancias que impiden el regreso de Machado.
Molina repasó el escenario político venezolano, la situación de los presos políticos, los intentos de Machado por regresar por tierra, aire y mar, y el papel de Estados Unidos en el nuevo escenario abierto tras la captura de Nicolás Maduro. También explicó las alternativas que, según su análisis, podría evaluar la líder opositora para ingresar a Venezuela y advirtió sobre la presencia de grupos irregulares en las zonas fronterizas.
Walter Molina es un politólogo y analista político venezolano, especialista en procesos electorales, licenciado en Ciencias Políticas y Administrativas por la Universidad Central de Venezuela. Actualmente reside en Argentina, donde combina el análisis internacional con asesoría gubernamental y la producción de contenidos sobre la realidad latinoamericana.
—Walter, muy buenos días. Jorge Fontevecchia los saluda. Obviamente, nuestro tema a conversar es el de Delcy Rodríguez en las Naciones Unidas, en Nueva York, en la misma ciudad donde, al mismo tiempo, está detenido el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lo que plantea una controversia, una contradicción, juntamente con la reunión de Delcy Rodríguez con el presidente Donald Trump, que fue quien secuestró, podríamos decir, a quien era el presidente. ¿Nos puede ayudar a comprender este galimatías? A ver cómo se resuelve.
—¿Cómo está? Bueno, a ver, Delcy Rodríguez fue a las Naciones Unidas, está en este momento en las Naciones Unidas, habla hoy aproximadamente a las seis de la tarde, hora de Argentina. Por supuesto que Delcy Rodríguez no representa a Venezuela ni a los venezolanos. Es una no electa, es una mujer que está ocupando de facto el poder, tal cual lo está ocupando Nicolás Maduro. Esto lo quiero dejar claro también. Nicolás Maduro, como todos sabemos, se robó unas elecciones en el año 2024 que perdió por 40 puntos, elecciones demostradas que perdió por 40 puntos. No estaba ocupando el poder de forma legal ni legítima, y fue él quien nombró a Delcy Rodríguez como vicepresidenta, de modo que estamos hablando de alguien doblemente ilegal, si se quiere. Luego de la captura, diría más específicamente, la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, por ser, además de ser un dictador, un tirano, un narcoterrorista, quedó esta mujer a cargo del país, también de forma de facto. En este momento hay que decirlo con claridad: quedó a cargo del país porque, además, transó esa realidad con Estados Unidos, que fue quien capturó a Nicolás Maduro. Durante estos ocho meses y medio ha sido quien ha ocupado ese cargo ilegítimamente y hoy está hablando, hoy hablará en las Naciones Unidas, ilegítimamente en nombre de un país que la aborrece, sin duda alguna. Ayer se reunió con el presidente Trump, en una reunión bastante corta, pero que entiendo —justo antes de conversar con usted, estaba leyendo lo que decía el secretario de Estado, Marco Rubio— que fue una reunión corta donde se habló sobre la reestructuración de la deuda. Venezuela tiene una deuda de aproximadamente 200 mil millones de dólares, sobre los temas petroleros y sobre los temas de la transición política en el país.
—Cuénteme, Walter, esta ilegitimidad de la actual jefa de gobierno de Venezuela, ¿y cómo se relaciona con la imposibilidad de llevar adelante elecciones, con la imposibilidad de que líderes opositores ingresen al territorio venezolano? ¿Cómo imagina usted el futuro de la oposición política de Delcy Rodríguez y al sistema que ella representa?
—Mira, lo primero es, con claridad, reiterar: estamos hablando de un sistema autocrático, de una tiranía en Venezuela, que no se vive desde este año, que no se vive ni siquiera desde 2024. En Venezuela no hay un gobierno democrático electo como tal desde, al menos, hace una década, y hemos sufrido eso. Y la oposición ha sufrido eso. Siempre cuando se habla de la situación en Venezuela, de la oposición, de los venezolanos, de la lucha, hay que tener en cuenta esto: ha habido persecución profunda, ha habido terrorismo de Estado, dicho así por la CIDH, ha habido secuestros masivos en el año 2024. Fueron más de 2.500, incluyendo más de 200 niños, a opositores. Se les ha asesinado. En el año 2018, a un concejal lo torturaron hasta la muerte, lanzaron su cuerpo desde el piso 10 de la policía política de Nicolás Maduro, que en ese momento, por cierto, quien era la encargada de manejar esa policía era Delcy Rodríguez. Esa policía estaba adscrita a la vicepresidencia. Entonces, bueno, esto ha tenido que sufrir en la oposición en Venezuela. Y en ese momento, la líder principal de los venezolanos, así ratificada en una primaria en el año 2023, ganó por 93%. Luego ratificada en el año 2024, porque ganó Edmundo González Urrutia, pero obviamente fueron votos de María Corina Machado. Y en cada encuesta, y en cada persona con quien hablás dentro y fuera del país, bueno, no ha podido volver. Durante los últimos dos, tres meses lo intentó siete veces. Durante las últimas 48 horas lo intentó tres veces, y no se ha podido. Y esto, por supuesto, habla claro de que no estamos, digamos, en una transición muy avanzada. Democracia, por supuesto, las cosas han cambiado. Es que hay que dejarlo claro: hay muchas cosas que han cambiado. Iniciamos el año con más de mil presos políticos. Hoy quedan todavía muchos, pero bueno, más de 600, 700 personas pudieron salir de prisión.
—Ahí iba a preguntarle: explíquenos, ¿por qué no puede entrar María Corina Machado y finalmente qué le impide que ingrese, y si podría ingresar, no sé, hasta por una balsa desde Colombia, fácilmente y legalmente, si esa fuera la situación? Ayúdenos a comprender por qué no puede ingresar. ¿Por qué no puede ingresar y por qué ella no busca ingresar de otra forma?
—Bueno, lo primero, decir que lo intenta de varias formas. De estos siete intentos de los que mencioné, fueron por mar, por tierra y por aire. En el día de ayer, o durante el día de ayer, de las tres formas que intentó, fueron una por mar y dos por aire. Y lo que ocurrió es que, cuando iba a viajar, sobre todo ella está en Panamá, cuando iba a viajar tanto a Curaçao como a Aruba, entonces se le pusieron diferentes trabas. Lo que ocurre, por supuesto, es que María Corina Machado no tiene un documento venezolano vigente. Desde luego que el chavismo no le iba a imprimir ni una cédula ni un pasaporte vigente, y estaba viajando con un documento emitido desde Panamá, un documento que aquí en Argentina también existe, que se le puede dar accidentalmente a un ciudadano extranjero para que se pueda mover, y no se lo permitieron. Obviamente, estamos hablando de situaciones burocráticas que tienen que ver con amenazas del chavismo. En su momento, el chavismo, después del terremoto, cuando María Corina intentó entrar, amenazó a Panamá y a diferentes aerolíneas, diciéndoles que si la montaban en el avión que iba hacia Venezuela, ellos iban a cancelar todos los vuelos y todas las…
—Hasta ahí lo entiendo, pero ella se va a Colombia y entra por tierra, por ejemplo, ilegalmente. ¿Cuál sería el problema?
—No, no. Bueno, a ver, yo creo que ella va a intentar eso. O sea, creo que las dos opciones, esto por supuesto es un análisis, una información, pero creo que las dos opciones que ella maneja hasta ahora es una esa: Colombia-Brasil, ¿no?
—Claro.
—Podría ser… Entrar por la frontera y la otra, bueno, viajar con varios dirigentes, ¿no? Irse o desde Panamá o desde Europa y varios dirigentes internacionales que la acompañen, avisándolo, ¿no? Son como las dos formas que tiene.
—La pregunta que se me ocurre… Discúlpeme, Walter, que lo interrumpa. Me viene a la mente cuando Napoleón, por segunda vez, ingresa al territorio de su país después de estar detenido, escapado, y las fuerzas que fueron enviadas a detenerlo terminan aliándose. Mi pregunta es, dado el apoyo que tiene Corina Machado, si ella fuera con una serie de funcionarios o dirigentes de su propio sector político y entrase, por ejemplo, por Brasil o por Colombia, ¿la fuerza que sería enviada a detenerla no implicaría, al mismo tiempo, que una cantidad de venezolanos irían a apoyarla inmediatamente y crear una especie de escudo humano que la proteja?
—Mira, entiendo su punto y yo lo comparto. De hecho, estoy muy seguro de que las fuerzas… Digamos, los grupos de tareas, si se quieren, no son el principal problema acá, al entrar por esa zona. Por eso yo decía, no sé si más Brasil que Colombia. Recordemos hoy que Colombia hoy tiene al presidente Abelardo de la Ciela…
—Exacto, sí, tenés razón. Me quedé con la Colombia de antes. Pero bueno, por Brasil, perfectamente.
—Claro, claro. Lo digo porque hay una situación muy compleja. Por eso, cuando se habla del chavismo como una narcotiranía, como un grupo mafioso, hay que tenerlo en cuenta porque es así. Los principales aliados hoy de gran parte del chavismo no son ni siquiera otros regímenes autocráticos, que por supuesto, sino los mismos grupos irregulares, los mismos grupos terroristas. En Venezuela, en toda la frontera entre Venezuela y Colombia, trabaja el ELN, que trabaja con el chavismo, el ELN y disidencias de las FARC. Entonces ese es el principal problema. Yo creo que María Corina lo va a intentar. Conociéndola como los venezolanos la conocemos, estoy muy seguro de que lo va a intentar. Porque, además, esto no es una cuestión personalista. Esto lo quiero dejar claro. Venezuela vale mucho más que cualquier persona. La República vale mucho más que cualquier persona. Pero es lo que representa. Y es una ciudadana a quien no se le está permitiendo la entrada al país. Y esto tiene que pesar también para muchos que estén en esto. Y esto tiene que ser también una llamada de atención, como ciudadano venezolano lo digo, al propio Estados Unidos. Si Estados Unidos está ejerciendo una tutela en Venezuela desde hace ocho meses, entonces también tiene el poder de ayudar, si se quiere, si esa es la palabra, a que la líder del país entre a su territorio.
—Bueno, vamos a tratar de comunicarnos con Corina Machado. Entonces, Walter, le agradecemos mucho. Le mandamos un saludo y seguiremos atentos a lo que suceda en Venezuela. Muy gentil.
—Gracias, abrazo.
LMM
