La sansevieria, conocida como lengua de suegra, es considerada por el Feng Shui como una planta protectora y purificadora. Se recomienda ubicarla en puntos específicos del hogar para aprovechar su energía.
El Feng Shui, antiguo sistema filosófico chino de origen taoísta que busca la armonía y el equilibrio de la energía vital en los espacios, considera que la sansevieria, conocida como lengua de suegra o espada de San Jorge, es una planta con propiedades protectoras y purificadoras debido a sus hojas afiladas de energía yang.
Según esta filosofía, la ubicación de la planta en el hogar es determinante para aprovechar sus efectos. Se recomiendan tres ubicaciones principales:
- Cerca de la entrada principal: colocarla a unos dos metros de la puerta, nunca pegada a ella, para actuar como filtro natural.
- En muros laterales o balcones: ubicarla sobre paredes sin ventanas cercanas o en esquinas exteriores vulnerables.
- Al fondo del patio trasero: situarla allí genera el efecto conocido como «hacer tortuga», que funciona como respaldo energético.
La arquitecta y especialista en decoración Laura Cardona explicó en sus redes sociales: «Esta planta es mucho más poderosa de lo que parece. Bloquea las malas vibras, protege el espacio y ayuda a mantener la energía del hogar clara y equilibrada».
Cardona agregó: «Hay algo muy poderoso: cuando el ambiente está muy cargado, esta planta lo absorbe todo. Puede empezar a secarse, enfermarse o morir, como si tomara ese peso energético para que vos no lo hagas».
La especialista también mencionó que las propiedades de la planta «tienen sustento científico». «La NASA la incluyó en su famoso estudio de plantas purificadoras de aire. La sansevieria ayuda a eliminar toxinas como el benceno y el formaldehído, liberando oxígeno durante la noche», concluyó.
Cuidados de la lengua de suegra
- Luz: ubicarla en espacios bien iluminados y alejados de la sombra.
- Temperatura: prefiere ambientes secos y temperaturas de entre 15 y 20°C.
- Riego: moderado; regar solo cuando la tierra esté seca (en invierno, una o dos veces al mes).
- Trasplante: cambiar a una maceta más grande si es necesario.
- Abono: aplicar fertilizante una vez al mes durante los meses cálidos.
- Mantenimiento: no necesita poda, pero se deben retirar las hojas secas o marchitas.
