Brasil elige presidente en un escenario de polarización y posible balotaje

Compartir:

Más de 158 millones de brasileños votan este domingo entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flavio Bolsonaro, en una elección marcada por la división interna y la atención internacional.

BRASILIA.- Brasil celebra este domingo elecciones presidenciales con más de 158 millones de votantes habilitados. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, busca un cuarto mandato, mientras que el senador Flavio Bolsonaro, de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, compite por la presidencia por primera vez.

La campaña estuvo marcada por la polarización y por eventos que involucraron a actores externos. El viernes, Estados Unidos cerró temporalmente su embajada en Brasilia y sus consulados debido a una amenaza de bomba que la Policía Federal investigó sin confirmar riesgo alguno. La campaña de Lula solicitó a la justicia electoral que se investigue el episodio como posible interferencia externa y atribuyó la orden al secretario de Estado, Marco Rubio. El expresidente estadounidense Donald Trump calificó la elección como «muy importante» para su país y anunció que la seguirá de cerca.

El jueves, la Abogacía General de la Unión (AGU) pidió a la Policía Federal y a la Procuraduría que investiguen si el Departamento de Estado norteamericano destinó un millón de dólares a organizaciones que actúan en Brasil contra el Supremo Tribunal Federal (STF). En el Palacio del Planalto sospechan que la campaña de Flavio recibió financiamiento de una red de donantes cofundada por el vicepresidente estadounidense J.D. Vance. El senador niega estas acusaciones.

Brasil concentra cerca de la mitad del PBI y de la población de América del Sur. En los últimos dos años, varios países de la región eligieron gobiernos de derecha, como Chile, Bolivia, Colombia y Perú, además de la reelección de Daniel Noboa en Ecuador y el fortalecimiento de Javier Milei en Argentina.

La relación con Estados Unidos atravesó la campaña. La Casa Blanca impuso aranceles a productos brasileños y sanciones a funcionarios por lo que consideró una persecución contra Jair Bolsonaro, condenado a más de 27 años de cárcel por la trama golpista posterior a su derrota de 2022 y preso desde el año pasado. Inhabilitado, el expresidente respaldó a su hijo en diciembre. Trump recibió a Flavio en mayo en la Casa Blanca. En marzo, ante la conferencia conservadora CPAC, Flavio describió a Brasil como «el campo de batalla donde se disputará el futuro del hemisferio». Lula respondió días atrás ante la ONU: «Brasil no cabe en el patio de nadie».

El Partido de los Trabajadores (PT) de Lula reconoce que esta es la elección «más difícil de su historia». Según el último sondeo de Datafolha, Lula tiene 42% de intención de voto contra 38% de Flavio (45% a 42% en votos válidos), lo que no alcanza para evitar el balotaje del 25 de octubre, donde aparecen en empate técnico: 47% a 46%. Hace cuatro años, Lula llevaba 14 puntos de ventaja sobre Bolsonaro padre y ganó la segunda vuelta por apenas dos millones de votos. Ambos candidatos tienen un rechazo del 45%.

Lula, que gobernó entre 2003 y 2010 y volvió al poder en 2023, disputa su séptima elección presidencial. Flavio, senador por Río de Janeiro, la primera.

Los programas de gobierno reflejan dos modelos. Lula promete reducir la jornada laboral a 40 horas semanales sin baja de salario, sostener el aumento real del salario mínimo y los programas sociales, crear un Ministerio de Seguridad Pública y alcanzar la deforestación cero en 2030. Flavio, inspirado en Milei, ofrece un «tijeretazo» al Estado, con recorte de ministerios y baja de impuestos. Propone mano dura contra el crimen, con las facciones declaradas narcoterroristas y la construcción de cinco cárceles de máxima seguridad al estilo de El Salvador. Además, plantea límites al poder del STF y sus aliados prometen impulsar juicios políticos a magistrados.

El Poder Judicial intervino en la campaña como nunca desde el regreso de la democracia. Todo comenzó con la caída del Banco Master, del banquero preso Daniel Vorcaro. El escándalo salpicó a Flavio, que había pedido 134 millones de reales (unos 26 millones de dólares) para una película sobre su padre, y a Alexandre de Moraes, el juez del STF que condenó a Jair Bolsonaro: el estudio de abogados de su esposa había firmado con el banco un contrato por 131 millones de reales (unos 25 millones de dólares). Un pedido de investigación contra Moraes, impulsado por un juez designado por Bolsonaro, dividió al tribunal en dos bandos, y la disputa se trasladó a la campaña con fallos individuales y contradictorios. El jueves, una jueza electoral prohibió mostrar el atril vacío de Lula en el debate de TV Globo, al que había decidido no ir. Flavio se bajó denunciando censura y la emisora canceló el programa.

Los dos favoritos no se cruzaron ni una vez. El senador pide ahora un «voto de bronca» contra los jueces y recuerda que el próximo presidente podrá nombrar a cuatro de los 11 miembros de la corte.

El 47% de los brasileños cree que la sociedad está menos interesada en esta elección que en 2022, según Datafolha. Analistas describen esta campaña como la menos movilizada desde el regreso de la democracia y hablan de «resaca»: un votante que se involucró mucho en 2018 y 2022 y ahora está cansado.

En la recta final, Lula apeló a evitar la abstención, con llamados a votar a los mayores de 70 años y a los más pobres, su base más fiel. Flavio buscó el voto útil de la derecha, para absorber a los candidatos menores y cerrar la elección en primera vuelta.

En el comando de Lula hay alivio y optimismo, a partir de las medidas que el gobierno adoptó en las últimas semanas. A 17 días de la elección, el presidente firmó un aumento de 15% del Bolsa Familia, cuyo piso pasó de unos 115 a 132 dólares, y a nueve días prohibió las apuestas online. «Lula estaba estancado y Flavio venía en una leve suba. Pero se invirtieron las curvas», dijo a LA NACION una fuente de la campaña oficialista, que suma un tercer factor: la noticia falsa según la cual Flavio le quitaría a Nuestra Señora Aparecida el título de patrona de Brasil. La misma fuente admitió que lo más probable es un balotaje y señaló el punto más débil: «La abstención juega en contra nuestro, porque quien no va a votar generalmente es el elector de bajos ingresos».

En el bolsonarismo la confianza es otra. «Si alguien tiene chances de ganar en primera vuelta es Flavio, no Lula», dijo a LA NACION Filipe Barros, diputado del núcleo duro bolsonarista y candidato a senador por Paraná, que asegura que en los sondeos internos el senador ya está al frente. «La gente dice que ahora va con Flavio porque la familia está endeudada, porque el hijo no consigue empleo, porque la carne está cara», contó. Pero aun un segundo puesto a pocos puntos de Lula no sería un mal resultado para el candidato opositor, admiten en reserva en el comando bolsonarista. «Los otros candidatos, por más que midan poco, son de derecha. Ninguno va a apoyar a Lula», razonan.

Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar entre las 8 y las 17, con urna electrónica, y elegirán también a los 27 gobernadores, dos tercios del Senado y toda la Cámara de Diputados.

Para Leandro Gabiati, doctor en Ciencia Política y director de la consultora Dominium, en Brasilia, habrá que mirar dos cosas la noche del domingo. La primera, el nivel de abstención, que en 2022 rozó el 21%, más de 30 millones de personas que no votaron, en una disputa que en la segunda vuelta puede definirse por «un millón de votos o menos». La segunda, los resultados estaduales, sobre todo en San Pablo: si el gobernador Tarcísio de Freitas es reelegido el domingo, como anticipan los sondeos, habrá que ver si se compromete de lleno con la campaña de Flavio para un eventual balotaje o si lo acompaña solo en el discurso.

El temor es lo que pueda venir después. En Brasil, la Justicia Electoral organiza la elección, la fiscaliza y proclama al ganador: el mismo poder que se desgastó en la campaña con interferencias excesivas deberá arbitrar un resultado que puede ser mínimo, y una eventual impugnación llegaría a un tribunal partido y con su legitimidad cuestionada, advierten analistas.

También puede interesarte

A distancia, un docente enseña a jóvenes de la Puna y el Chaco Salteño a crear proyectos tecnológicos

Juan Vega Cruz, docente de matemática y tecnología, enseña a distancia a estudiantes de la Puna y el Chaco Salteño mediante TIC. Los jóvenes desarrollan proyectos tecnológicos para sus comunidades.

Comerciantes de General Rodríguez impulsan suspender el pago de la tasa de seguridad

Dos cámaras comerciales de General Rodríguez se pronunciaron tras una serie de robos. Una solicitó una reunión con las autoridades de Seguridad y la otra promovió suspender el pago de la tasa municipal.

Transparencia Internacional Brasil advierte sobre debilitamiento de mecanismos anticorrupción en la antesala electoral

Diagnóstico de Transparencia Internacional Brasil señala debilitamiento de mecanismos anticorrupción y avance del crimen organizado en la antesala electoral. Escándalo Banco Master y lista terrorista de EE.UU.

Efemérides de celebridades: Aurora Figueras, Analía Maiorana, Francis Mallmann y Ligia Piro

Aurora Figueras incursiona en el modelaje, Fabiana Araujo se casó, Analía Maiorana reunió a periodistas de moda, Francis Mallmann protagoniza campaña de Moncler y Ligia Piro canta con su hija Elisa.