La Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, encabezaron la firma del acta de recepción provisoria del Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, que alojará a los internos de la cárcel de Villa Devoto. En simultáneo, la Ciudad envió a la Legislatura un proyecto de reforma del Código Contravencional.
El Gobierno nacional y la Ciudad de Buenos Aires firmaron el acta de recepción provisoria del Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, en la provincia de Buenos Aires. Del acto participaron la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
Durante la ceremonia, Macri declaró: «Hoy le entregamos al Gobierno Nacional la nueva cárcel de Marcos Paz terminada. Esta obra permite el cierre definitivo de la cárcel de Devoto y responde a un reclamo histórico de los vecinos».
El Ministerio de Seguridad dispuso la conformación de un Comando Unificado Federal para el traslado de los reclusos. El operativo estará integrado por efectivos del Servicio Penitenciario Federal (SPF) y las Fuerzas Federales de Seguridad, bajo la coordinación de la máxima autoridad del SPF. La planificación contempla la evaluación de perfiles de los internos, la mitigación de riesgos durante las rutas de traslado y los protocolos de respuesta ante contingencias.
La puesta en marcha del penal de Marcos Paz y la desocupación del predio de Devoto se enmarcan en la estrategia oficial para modernizar la infraestructura penitenciaria federal, orientada a fortalecer la disciplina, el control interno y el cumplimiento efectivo de las condenas.
En paralelo, Jorge Macri envió a la Legislatura porteña un proyecto de reforma integral del Código Contravencional. La iniciativa forma parte del eje «Ley y Orden» de la gestión local y plantea extender los días de arresto efectivo, disponer multas para la venta ambulante no autorizada y prever penas de hasta 90 días de detención para los «trapitos» reincidentes. Asimismo, introduce un régimen contravencional para adolescentes a partir de los 14 años, alineado con las modificaciones del Régimen Penal Juvenil a nivel nacional, que combina amonestaciones, acompañamiento interdisciplinario y tareas de utilidad pública.
En el Ejecutivo de la Ciudad destacan la complementariedad entre ambas decisiones. La salida del penal de Devoto permitirá recuperar terrenos en la Capital Federal para convertirlos en espacios verdes y zonas de reurbanización, mientras que la reforma contravencional apunta a reforzar la presencia estatal y el control sobre la convivencia en la vía pública.
