El viudo de Romina Yan difundió un comunicado en el que rechazó los señalamientos de violencia física y emocional realizados por su hijo. En el texto, pidió perdón si durante el duelo no estuvo a la altura de lo que sus hijos necesitaban.
Un día después de que Valentín Yankelevich relatara episodios de violencia física y emocional en su hogar tras la muerte de Romina Yan (1974-2010), Darío Giordano, viudo de la actriz, difundió un comunicado a la prensa en el que dio su versión de los hechos.
Giordano, productor y actualmente casado con Miren Algarañás, con quien es padre de Dante, negó haber golpeado a Valentín y Franco. Ambos hijos de la actriz viven con su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, desde 2015, quien tuvo la tenencia legal hasta que alcanzaron la mayoría de edad. Giordano también es padre de Azul, quien vivió con él hasta el año pasado, cuando se trasladó a Estados Unidos para estudiar.
En el comunicado, Giordano afirmó: «La muerte inesperada y repentina de Romina destruyó el mundo que conocía. Nunca imaginé vivir una vida sin ella. De un día para otro perdí a mi compañera, a la mujer que amaba y a la persona con la que había imaginado pasar el resto de mi vida. Pero no tuve tiempo de detenerme. Había tres chicos que también habían perdido a su mamá y que necesitaban a su papá. Desde entonces, todo cambió».
El productor sostuvo que la muerte de la actriz provocó un conflicto con la familia Yankelevich. «Sin embargo, a la pérdida de Romina se sumaron conflictos y situaciones que jamás hubiera imaginado atravesar. En el momento de mayor vulnerabilidad de mi vida, cuando intentaba reconstruir una familia atravesada por una ausencia irreparable, también me encontré teniendo que defender mi lugar como padre», declaró. Sin nombrarlos, hizo referencia a la influencia de Gustavo Yankelevich y Cris Morena en el medio artístico: «Los contactos y el poder no convierten una versión en verdad, ni le otorgan a nadie más derecho que a un padre a ser escuchado».
Más adelante, Giordano manifestó: «Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia».
Respecto de los dichos de Valentín, Giordano señaló que no discutirá con él públicamente y que no va «a cuestionar sus sentimientos ni a exponer episodios de nuestra intimidad familiar para intentar demostrar que tengo razón». Agregó: «Lo amo y siempre lo amaré con toda mi alma, como lo amamos con Romina desde el momento en que decidimos traerlo a este mundo. Aunque es posible que, en ese momento de duelo y dolor, yo no haya estado a la altura de lo que él y Franco necesitaban. Les pido perdón por eso y puedo entender su angustia».
En el cierre del comunicado, Giordano expresó: «No pretendo ganar una discusión pública. Quiero conservar la esperanza de que algún día podamos hablar de todo esto en la intimidad, sin intermediarios, sin cámaras y sin que nadie necesite hablar por nosotros». Y concluyó: «Por encima de cualquier acusación, de cualquier conflicto y de cualquier diferencia, hay algo que nunca cambió: soy el papá de mis hijos. Los amo profundamente. Los amé desde el primer día y los voy a amar siempre».
