El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro, senador y candidato, llega con ventaja a la segunda vuelta electoral del domingo tras su victoria ajustada del 4 de octubre. Su campaña se centra en la seguridad y es percibido como un Bolsonaro más moderado y dialoguista.
Buenos Aires, 24 octubre (NA) — Flávio Bolsonaro, hijo mayor del dirigente derechista Jair Bolsonaro, condenado a 27 años por planificar un golpe de Estado y quien le confió la tarea de derrotar a Luiz Lula da Silva en el actual proceso electoral de Brasil, llega con ventaja a la segunda vuelta que se celebrará este domingo, tras su ajustada victoria del 4 de octubre.
Nacido en 1981 y el mayor de los cinco hijos de Jair Bolsonaro, abogado de profesión, Flávio fue elegido diputado estatal de Río de Janeiro con apenas 21 años, mucho antes de que el ascenso de su padre convirtiera el apellido familiar en una de las marcas políticas más poderosas de Brasil; en la actualidad es senador.
Como diputado cumplió cuatro mandatos antes de llegar al Senado en 2018, en las mismas elecciones en las que su padre ganó la presidencia.
Construyó su carrera política en Río de Janeiro concentrándose principalmente en políticas de seguridad pública de línea dura y en la defensa de policías y otras fuerzas de seguridad.
Flávio es percibido como un Bolsonaro más moderado y conciliador, por lo que cultivó relaciones con legisladores y actuó como un puente informal entre su padre y el Senado, según los datos recogidos por la Agencia Noticias Argentinas.
“Flávio tiene más tacto que su padre”, apuntó Gilson Machado, exministro de Turismo de Jair Bolsonaro, quien conoce al expresidente desde la década de 1990 y a Flávio desde hace más de una década.
Durante los repetidos enfrentamientos de su padre con el Congreso y el Supremo Tribunal Federal, Flávio cultivó relaciones con legisladores y actuó como un puente informal entre su padre y el Senado.
Su campaña coloca la seguridad en primer plano, con promesas de reducir la edad de responsabilidad penal y endurecer la respuesta a los delitos violentos; además, se ha acercado a los militares.
Sintonía con Donald Trump
En marzo, pidió que los grupos fueran clasificados como organizaciones terroristas y luego viajó a Estados Unidos en mayo para plantearlo directamente ante Trump, una medida rechazada por Lula y la izquierda, que la consideran una amenaza a la soberanía brasileña.
Cuando Estados Unidos anunció que los grupos recibirían la designación de organizaciones terroristas, Bolsonaro agradeció a Trump y al secretario de Estado Marco Rubio por lo que describió como una respuesta a su pedido.
Flávio Bolsonaro prometió buscar una amplia amnistía para su padre y otros condenados por el intento de golpe, y utilizar el indulto presidencial si el Congreso no actúa.
También se espera que un eventual gobierno de Flávio mantenga buena parte del alineamiento internacional de su padre, especialmente con Estados Unidos.
Tiene a su favor el denominado voto religioso, conserva la base que apoyó a su padre y hasta logra anclaje social en las amplias favelas brasileñas.
