El economista Federico Pastrana sostuvo que la Argentina atraviesa una crisis con dos anomalías y una paradoja: el empleo registrado privado cae de forma consecutiva hace 14 meses, el Gobierno controla el dólar y el desempleo no se dispara, y todo ocurre con un superávit comercial récord. Las declaraciones fueron formuladas en una entrevista.
El economista Federico Pastrana afirmó que el empleo registrado privado en la Argentina cae de forma consecutiva desde hace 14 meses, con una contracción similar a la del inicio del actual Gobierno, cuando se registró una fuerte devaluación. Sostuvo que se trata de una anomalía porque las últimas grandes caídas del empleo asalariado se dieron con crisis financieras y suba del dólar.
En una entrevista, Pastrana señaló que en la consultora C-P, que fundó junto con Pablo Moldovan, hacen un seguimiento mensual de los indicadores laborales. Indicó que el empleo registrado privado no revirtió su caída en ningún mes y que, al calcular la variación del último año, el resultado fue similar a la contracción registrada al inicio del Gobierno.
“Hace 14 meses que el empleo registrado privado cae de forma consecutiva, no hay ningún mes que revierta. Cuando hicimos la cuenta, nos dio en el último año una contracción similar a la del inicio del Gobierno, que tenía los efectos de la fuerte devaluación. Esto no es normal, es una anomalía”, declaró.
Pastrana sostuvo que la tasa de desempleo no sube en la misma proporción porque el ajuste pasa por los ingresos: las personas pierden el empleo formal y se refugian en la informalidad, donde los ingresos son menores. Citó un estudio de la consultora según el cual quienes perdieron un empleo registrado privado y al año trabajaban por su cuenta tuvieron una pérdida de ingresos promedio del 30%.
El economista también se refirió a la relación entre el dólar y la economía. “Hoy el Gobierno domina el dólar, pero el riesgo país sube, la popularidad cae y hay una crisis sin perspectiva de salida. Es otra anomalía, una crisis importante en la que no sube tanto el desempleo y que está acompañada de estabilidad cambiaria”, afirmó.
Pastrana indicó que en la consultora contabilizaron 12 recesiones en los últimos 30 años y que nueve estuvieron vinculadas a crisis devaluatorias. Para encontrar las que no, dijo, hay que ir a los años 90, a la crisis del Tequila y a la que comenzó en 1999.
Respecto del superávit comercial, señaló: “Tenemos términos de intercambio muy altos y la economía no crece. Eso no pasa nunca. El superávit comercial es el más grande del que se tiene registro. ¿Pero por qué las empresas siguen echando trabajadores y nadie contrata?”.
Según Pastrana, el problema está en las herramientas del programa económico, que prioriza la desinflación. Sostuvo que ese mismo programa logró en 2024 bajar la inflación y tener efectos expansivos notables, pero que luego esos efectos se agotaron. “A los economistas nos explican que lo que funciona, funciona en todo tiempo y lugar, y eso es mentira. En la práctica las políticas no tienen los mismos efectos en distintos contextos”, declaró.
El economista explicó que en su momento la inflación pasó de 25% o 12% mensual a 4% en seis meses, con paritarias muy indexadas, lo que permitió una recuperación salarial. Señaló que esa situación cambió en 2025 cuando el Gobierno discutió con el sindicato de Comercio y le dijo que no quería que recuperara los puntos perdidos. “Hay planes de estabilización que desindexan, fijan un nuevo nivel salarial y logran una recuperación, y por eso son expansivos. Acá no”, afirmó.
Pastrana sostuvo que, con una economía indexada, la inflación tiene un componente inercial que el dólar quieto no logra romper. Indicó que desde la salida del cepo, en abril del año pasado, la inflación se aceleró de 1,6% en junio de 2025 a 3,4% en marzo pasado. Añadió que Comercio negoció 1% mensual durante seis meses y perdió ocho puntos.
“La política salarial obligó a los gremios a negociar sistemáticamente por debajo de la inflación, y eso le dio al programa un sesgo recesivo”, afirmó. Señaló que en 2024, si se negociaba al 5% y la inflación caía al 3%, se ganaban dos puntos por mes, mientras que ahora los contratos estaban al 2% o al 1,5%, con inflación de 2% o 3%, y nunca se recuperó.
Consultado sobre por qué la economía no reacciona aunque baje la inflación, Pastrana respondió que la pauta sigue en torno al 2%, con sumas fijas que no alcanzan para una recuperación sistemática. Indicó que al menos el 70% de los sectores está por debajo de los niveles de actividad de 2023 y que los que suben no son empleo intensivos.
Respecto de los jubilados, señaló que el 40% tiene sus ingresos indexados y que, cuando baja la inflación, tiene un alivio. Pero el 60% que cobra el bono tiene una porción que se licúa mes a mes porque está congelada. Lo mismo ocurre con el Progresar o la Tarjeta Alimentar. “Son en total 15 millones de personas. Es un ajuste invisible de la política fiscal, que ajustó un montón y sigue ajustando”, afirmó.
Pastrana sostuvo que la conflictividad social tardó en aparecer porque en 2024 la actividad y los ingresos se recuperaron, aunque a niveles muy bajos. “Los conflictos se desarrollan cuando existe la posibilidad de ganarlos; si creés que vas a perder, en general no entrás”, declaró. Añadió que los jubilados tuvieron un ajuste real del 40% respecto de los 10 años anteriores y los asalariados registrados, del 20%.
Respecto del margen del Gobierno de cara al año electoral, Pastrana afirmó que la desinflación no es expansiva como fue en otro momento y que las anclas del programa, sobre todo la fiscal y la de ingresos, son recesivas y regresivas. Señaló que el coeficiente de apertura de empresas y de contrataciones de personal está en los niveles de 2002, y que el sector privado formal se está comportando como si la economía estuviera totalmente muerta.
“El cierre de empresas sube, pero no explica la magnitud de la crisis. Lo que la explica es que no se abren nuevas empresas y que las empresas no contratan a nadie. Echan y no contratan”, sostuvo. Agregó que el equilibrio fiscal ayuda a la macro, pero no da perspectiva.
Finalmente, sobre una eventual suba del tipo de cambio, Pastrana dijo: “No veo efectos expansivos en una suba del tipo de cambio. Una política de apreciación te garantiza inestabilidad de corto plazo, y si la dejás acumular te puede llevar puesta la política económica”. Y concluyó: “Si los pilares no se modifican, las perspectivas tampoco”.
