Óscar Puente dejó el cargo y se retiró de las listas electorales del Partido Socialista. El presidente Pedro Sánchez aceptó la renuncia y el rey Felipe VI cuestionó la gestión del Gobierno.
El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, presentó su renuncia tras dos accidentes ferroviarios de alta velocidad que dejaron un saldo de 115 muertos. La salida del funcionario se produjo después de que asumiera la responsabilidad política por los siniestros.
El periodista y corresponsal en España Marcelo Molina describió en Ronda de Corresponsales (RDC) la escena del anuncio: al finalizar su exposición, el ministro consultó su teléfono y luego sacó una carpeta roja para leer un discurso que terminó confirmando su renuncia. “Sacó una carpeta roja y empezó a leer un largo discurso que básicamente fue su renuncia”, señaló Molina.
Puente anunció que no solo abandonaba el Ministerio de Transportes, sino que también se retiraba de las listas electorales del Partido Socialista. “No seré, por tanto, cabeza de lista al Congreso de los Diputados por Valladolid”, expresó el funcionario.
Molina consideró insólito el tono del discurso de despedida, en el que el ministro apeló a conceptos como la dignidad, los valores y la política, además de citar escritores y reflexionar sobre las consecuencias de la tragedia. “Parecía que estaba renunciando prácticamente o Winston Churchill o Eisenhower”, ironizó.
Uno de los pasajes más significativos fue su frase “No somos todos lo mismo”, que, según el periodista, terminó convirtiéndose en el lema de campaña del Partido Socialista.
El presidente Pedro Sánchez aceptó públicamente la renuncia y destacó los motivos que llevaron al funcionario a dar un paso al costado. “Una decisión que como presidente del Gobierno acepto con gratitud y con respeto”, afirmó.
Sánchez sostuvo que Puente actuó por empatía con las víctimas, coherencia y dignidad política. También aseguró que el ministro había dado explicaciones y ofrecido soluciones ante las demandas de la sociedad.
Sin embargo, Molina cuestionó el balance positivo que realizó el presidente sobre la gestión del funcionario. “La confianza en el sistema ferroviario no se va a recuperar hasta que deje de haber accidentes y deje de haber fallas”, advirtió.
Además, agregó que destacar las mejoras en la movilidad de los españoles resulta difícil de sostener en medio de semejante tragedia: “Decir eso a una semana de 69 muertos y con 115 muertos por dos accidentes, es un tanto complejo”.
En paralelo, el rey Felipe VI generó controversia con un discurso durante un encuentro empresarial vinculado a la cumbre iberoamericana. El monarca reclamó a los gobiernos garantizar infraestructura, educación y formación de calidad, además de recuperar la confianza institucional. “La confianza es uno de los activos más valiosos y también uno de los que más fácilmente podemos perder”, recordó Molina sobre las palabras del rey.
El mensaje fue interpretado por sectores políticos como una crítica directa a la administración de Sánchez. Así, España enfrenta una nueva etapa de tensión institucional, cuestionamientos sobre la gestión ferroviaria y un escenario electoral atravesado por las consecuencias políticas de la tragedia.
