El texto original, firmado por un autor no identificado, plantea la necesidad de un proyecto de futuro común ante el estancamiento económico y la crisis de representación.
El artículo titulado ‘Dejemos de discutir naderías’ sostiene que la crisis institucional que afecta a parte del mundo, con epicentro en Europa, se debe a una ruptura del contrato social entre generaciones. El autor cita al filósofo José Ortega y Gasset para señalar que en un período de 15 años conviven tres generaciones con sensibilidades vitales distintas, lo que dificulta un proyecto común.
En el caso argentino, el texto afirma que a los desafíos globales se suma un estancamiento económico estructural de al menos 15 años. Según el autor, esta situación afecta a tres generaciones y evidencia un diagnóstico equivocado de carácter coyuntural.
El artículo menciona también el impacto incierto de la inteligencia artificial y un escenario geopolítico marcado por dos guerras que han modificado la economía y los valores del derecho internacional. Frente a esto, describe un futuro preocupante para mayores, adultos y jóvenes.
El autor advierte sobre un ciclo de frustración que puede derivar en apatía y anomia, concepto que atribuye a Carlos Nino. Sostiene que el desprecio por la ley perjudica a todos, incluso a quienes creen beneficiarse de su violación.
Como propuesta, el texto plantea la necesidad de un proyecto de futuro común que contemple crecimiento económico, educación, retiro futuro e instituciones estables. Destaca los recursos energéticos y alimenticios del país, su extensión geográfica y su agua, y atribuye la situación actual a la falta de acuerdos e instituciones.
Finalmente, el autor cita a Platón en ‘El sofista’ para comparar los conceptos con notas musicales que requieren reglas para combinarse, y llama a poner el sistema institucional a pensar el futuro y dejar de discutir naderías.
