El aumento del riesgo país generó dos interpretaciones dentro del oficialismo: factores externos y el llamado ‘riesgo Kuka’. Analistas señalan que el programa económico enfrenta dificultades de corto plazo y que la construcción de consensos políticos es clave para sostenerlo en el tiempo.
El incremento del riesgo país en Argentina ha llevado a que dentro del Gobierno nacional surjan distintas explicaciones. El ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó la suba a factores externos, mientras que desde sectores del oficialismo se menciona el denominado ‘riesgo Kuka’, que alude a la posibilidad de un retorno del kirchnerismo tras el mandato de Javier Milei.
Caputo se refirió en reiteradas oportunidades al ‘riesgo Kuka’ y posteriormente comenzó a señalar que las turbulencias de los mercados responden a cuestiones externas como la guerra, el precio del petróleo y la situación política en Estados Unidos.
En cuanto al ‘riesgo Kuka’, analistas sostienen que si bien la posibilidad existe, las encuestas no muestran un escenario contundente de retorno del kirchnerismo. La imagen negativa del Presidente, según estos análisis, no se traduce necesariamente en intención de voto.
El debate también se centra en si el programa económico no funciona en absoluto o si atraviesa dificultades en el corto plazo pero puede dar resultados en el largo. Esta distinción es central, ya que los ciclos políticos son más cortos que los económicos y la sociedad no siempre tiene tiempo para esperar.
En ese marco, se señala que la construcción de consensos políticos resulta necesaria para atravesar el período de transición. Sin embargo, el Presidente ha sido criticado por su estilo confrontativo y por no ofrecer explicaciones regulares sobre los problemas concretos. Se menciona que no brinda conferencias de prensa con frecuencia ni conversa habitualmente con medios distintos.
Asimismo, se indica que Milei ha priorizado un discurso ideológico y ha convertido diferencias políticas en diferencias morales. También se advierte que el propio sistema de comunicación oficial agita el ‘riesgo Kuka’, lo que podría afectar la percepción de inversores extranjeros.
Finalmente, el riesgo país es presentado como un indicador que refleja distintos problemas, entre ellos la necesidad de construir puentes políticos entre el corto y el largo plazo. Se sostiene que el Presidente, en lugar de construir esos puentes, muchas veces los dinamita.
