El exmanager y jugador venezolano no pudo contener las lágrimas durante una transmisión en vivo al enterarse del homenaje que le rendirá la franquicia en agosto.
Una noticia sorpresa durante la transmisión del juego inaugural en casa de los Chicago White Sox generó un momento de alta emotividad este viernes. La organización anunció que retirará el número 13 de Oswaldo «Ozzie» Guillén en una ceremonia programada para el 8 de agosto, cuando el equipo reciba a los Guardianes de Cleveland.
La información tomó por sorpresa al propio Guillén, quien se encontraba en la cabina de transmisión de CHSN junto al conductor Chuck Garfien y el exjugador Scott Podsednik. Fue Podsednik, pieza clave del equipo campeón de la Serie Mundial de 2005 que Guillén dirigió, quien leyó la proclamación oficial. Las palabras de su exjugador quebraron al venezolano, quien no pudo contener las lágrimas en vivo. El momento culminó con un abrazo entre Guillén y su esposa, Ibis, mientras el estadio Guaranteed Rate Field le tributaba una ovación de pie.
«La energía y capacidad de motivación de Guillén fueron piezas clave para entregar un campeonato a la ciudad», señaló Jerry Reinsdorf, propietario del club, en un comunicado oficial.
Guillén tiene una extensa historia con la franquicia. Como campocorto titular entre 1985 y 1997, se ganó el premio al Novato del Año de la Liga Americana, fue convocado a tres Juegos de Estrellas y conquistó un Guante de Oro en 1990. Posteriormente, regresó para dirigir al equipo entre 2004 y 2011, acumulando un récord de 678 victorias y 617 derrotas. Su mayor logro fue conquistar la Serie Mundial de 2005, llevando al equipo de Chicago a ganar el campeonato después de 88 años y convirtiéndose en el primer manager latino en triunfar en las Grandes Ligas.
El breve pero emotivo acto resumió en pocos minutos la importancia de Ozzie Guillén para la franquicia de Chicago, recordando su pasión, carácter y la entrega de un campeonato histórico.
