El reconocido inversor y magnate estadounidense, presidente de Berkshire Hathaway, destaca la importancia de analizar los fundamentos de una empresa y mantener la disciplina, evitando las operaciones de corto plazo.
Warren Buffett, el inversor y magnate estadounidense de 95 años, define a la paciencia como el «pilar fundamental» del éxito en los mercados. El presidente de Berkshire Hathaway considera que se debe evitar la búsqueda de ganancias rápidas y, en cambio, apostar al análisis del fundamento de la empresa y su crecimiento a largo plazo.
Su estrategia consiste en rechazar el comportamiento de los operadores diarios, quienes, según recopilaciones de la firma Sarwa, en su mayoría pierden dinero por buscar beneficios inmediatos. «Si no estás dispuesto a poseer una acción durante diez años, ni siquiera pienses en tenerla por diez minutos», afirmó el experto. Buffett incluso sugiere que el periodo de tenencia ideal para una acción es «para siempre».
El empresario opera bajo la premisa de que el mercado podría cerrar y no reabrir en cinco años. Piensa que un «inversor inteligente» compra títulos con la intención de conservarlos frente a cualquier eventualidad. En ese marco, el análisis de las ventajas competitivas de una empresa resulta vital antes de la compra. Bajo su forma de trabajo, el inversor debe determinar la ventaja competitiva de una compañía y cuánto tiempo puede sostenerla.
Sin embargo, menciona que las fluctuaciones del mercado durante un solo año no son relevantes. «No tomes los resultados anuales demasiado en serio; enfócate en promedios de cuatro o cinco años», sugiere Buffett.
Según Sarwa, Buffett dice que el precio representa lo que el inversor paga, pero el valor es lo que recibe a cambio. Esta distinción es la que permite identificar oportunidades de inversión en compañías infravaloradas por el mercado. El experto resume esa filosofía de la siguiente manera: «Ya sean acciones o calcetines, me gusta comprar mercancía de calidad cuando está rebajada».
El concepto de «margen de seguridad» protege ante posibles errores de valoración inicial. Una diferencia amplia entre el valor real y el precio de mercado maximiza los retornos futuros. La disciplina financiera exige no invertir en negocios que el usuario no comprende. «Nunca inviertas en un negocio que no puedes entender», sentencia.
Su postura indica que el éxito requiere el estudio de los fundamentos de cada activo antes de cualquier transacción. La selección de personal dentro de las empresas también afecta la calidad de la inversión. Según Buffett, hay que buscar tres cualidades específicas: integridad, inteligencia y energía. El líder advierte sobre la importancia del carácter ético: «Si no tienes la primera [integridad], las otras dos te matarán».
Buffett dice que el pensamiento profundo diario constituye una ventaja competitiva poco común en el mundo actual. Por eso insiste en dedicar tiempo diario a pensar y leer. También asegura que los emprendedores más exitosos construyen sus empresas sobre actividades que aman de forma genuina. «En el mundo de los negocios, las personas más exitosas son aquellas que hacen lo que aman», afirma.
Por último, el profesional concluye que el mercado de valores premia a quien sabe esperar la oportunidad ideal con disciplina absoluta.
