El programa ‘+Hogares’ del Banco Nación incluye una variante específica para empleados estatales y cargos políticos que permite financiar hasta el 90% del valor de una propiedad, con topes superiores a la línea general. Algunos funcionarios accedieron a préstamos bajo estas condiciones, lo que generó debates y pedidos de informes en el Congreso.
El relanzamiento de los créditos hipotecarios del Banco Nación (BNA) en 2024 incorporó una línea específica para el sector público que habilita montos de financiamiento más elevados en comparación con la oferta general. El programa ‘+Hogares’, lanzado en mayo de ese año, ofrece préstamos en UVA con tasas competitivas y plazos de hasta 30 años.
Mientras la línea general establece un financiamiento de hasta el 75% del valor del inmueble, con topes de 157.500 y 260.000 UVA, en septiembre se lanzó la variante ‘+Hogares Sector Público’. Esta línea permite financiar hasta el 90% del valor de la propiedad, con límites de 189.000 y 315.000 UVA. Según fuentes del BNA, la línea incluye a empleados estatales y a ‘cargos políticos designados por resolución o electivos’.
Algunos créditos otorgados a funcionarios públicos se encuadran en esta línea específica. Es el caso de Felipe Núñez, director del BICE, con un préstamo de aproximadamente 276.000 UVA, y Pedro Inchauspe, director del Banco Central, con unas 302.000 UVA, montos que superan el tope máximo de la línea general. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, accedió a un crédito de alrededor de 236.000 UVA, cercano al límite superior de la línea general.
Según datos oficiales, el Banco Nación ya otorgó más de 27.000 créditos hipotecarios, de los cuales unos 11.200 corresponden a empleados del sector público. La situación generó pedidos de informes en el Congreso y denuncias judiciales impulsadas por la oposición.
Desde el Gobierno, el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, defendieron la operatoria y aseguraron que no hubo irregularidades. El BNA remarcó que no existió una ‘ventanilla’ especial y que todos los préstamos se otorgaron bajo las condiciones objetivas del programa.
En el sector financiero se señala que financiar hasta el 90% del valor de una propiedad es una práctica poco habitual, ya que el estándar del mercado suele ser del 75%, un criterio que se consolidó tras la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos.
