El equipo español cayó ante el Bayern Múnich tras la controvertida segunda amarilla mostrada al mediocampista francés en los minutos finales, decisión que el entrenador Arbeloa calificó como «inexplicable».
El Real Madrid vio truncadas sus aspiraciones de alcanzar las semifinales de la Champions League tras caer 4-3 ante el Bayern Múnich en el Allianz Arena. El partido dio un giro polémico a los 86 minutos con la expulsión de Eduardo Camavinga, quien recibió una segunda tarjeta amarilla por una infracción en zona media y por quitar el balón al árbitro esloveno Slavko Vinčić.
La salida del francés, clave en el mediocampo, desequilibró al equipo dirigido por Álvaro Arbeloa. En los minutos siguientes, el Bayern Múnich aprovechó la superioridad numérica: Luis Díaz empató el encuentro y, en los instantes finales, Olise anotó el gol que sentenció el 4-3 definitivo.
Tras el partido, el entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa, expresó su descontento con la decisión arbitral. «Es una expulsión inexplicable que creo que todavía nadie entiende. Por eso esa sensación de injusticia y de enfado», afirmó. El técnico añadió que el fallo invalidó el trabajo táctico del equipo, aunque destacó el esfuerzo de sus jugadores: «La afición tiene que estar muy orgullosa de sus jugadores, de cómo se han dejado el alma y la vida».
Con este resultado, el Bayern Múnich avanza a las semifinales del torneo, mientras el Real Madrid queda eliminado en su búsqueda de la decimosexta Copa de Europa.
