Una modificación federal en la asistencia alimentaria, que entrará en vigor el 1° de mayo, podría dejar sin beneficios a miles de personas en el estado. Las autoridades locales alertan sobre el impacto social y económico.
Una nueva normativa federal, aprobada por el Congreso de Estados Unidos, introducirá cambios en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP). En Illinois, el gobernador JB Pritzker advirtió que la medida, que comenzará a regir el próximo 1° de mayo, afectaría a aproximadamente 150 mil residentes del estado.
Según informó la Oficina del gobernador, miles de personas están en riesgo de perder esta ayuda alimentaria. La situación no solo impactaría en la nutrición de las familias, sino que también tendría consecuencias en empleos, comercios minoristas y las economías locales.
La modificación amplía el grupo de personas catalogadas como «Adultos Aptos Físicamente sin Dependientes» (ABAWD). A este segmento se le exige cumplir requisitos laborales o de capacitación para recibir el apoyo, el cual tiene un límite de tres meses en un período de tres años. Son los integrantes de este grupo quienes podrían perder sus beneficios si no acreditan que trabajan, participan en programas de formación, realizan voluntariado o están exentos.
El gobierno de Illinois habilitó una herramienta de evaluación en línea para que los residentes consulten, ingresando su fecha de nacimiento, si sus beneficios están en riesgo. Aunque todos los afectados deberían haber recibido avisos, este portal permite conocer los detalles caso por caso.
En un comunicado, el gobernador Pritzker señaló que, durante seis décadas, muchos estadounidenses han dependido de la asistencia alimentaria federal. Desde su perspectiva, el cambio se produce en un momento de incremento en los costos de alimentos, combustible y servicios públicos.
Para ayudar a los residentes a cumplir con los nuevos requisitos, el Departamento de Servicios Humanos de Illinois cuenta con un portal para buscar oportunidades de empleo, voluntariado y educativas. Paralelamente, la coalición estatal «Save our SNAP» promueve una acción colectiva para mitigar el posible daño y garantizar el acceso a alimentos.
