Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Infancia de la UCA reveló que el 19,8% de los niños y adolescentes argentinos no accedió a controles médicos u odontológicos por motivos económicos durante 2025.
El Observatorio de la Deuda Social de la Infancia de la Universidad Católica Argentina (UCA) presentó su último informe, basado en la Encuesta de la Deuda Social Argentina 2025. Según el estudio, el 19,8% de los niños y adolescentes menores de 17 años no asistió al médico o al dentista durante el año pasado por falta de dinero, según reportaron sus adultos responsables.
El dato se desglosa por edades: más de uno de cada diez niños menores de 5 años (11,3%) y casi tres de cada diez adolescentes (27,5%) no tuvieron acceso a consultas médicas. En el caso de la atención odontológica, la cifra alcanza el 17,4% de los menores que no pudieron acudir a un dentista por razones económicas.
La coordinadora del estudio, la socióloga Ianina Tuñón, explicó que la falta de dinero fue la razón principal esgrimida por los adultos, a pesar de la existencia de un sistema público de salud gratuito. “Llegar al médico cuesta plata y, además, a los padres les significa faltar al trabajo, lo que también deteriora la economía familiar”, señaló Tuñón.
El informe también indica que, pese a estas cifras, 2025 mostró mejoras respecto a años anteriores, especialmente en comparación con 2020, en plena pandemia. Sin embargo, creció hasta el 61,2% la cantidad de familias sin cobertura de obra social ni prepaga.
Otro dato relevante es que solo el 4,1% de los chicos son identificados por sus padres como con problemas de sobrepeso u obesidad, cifra que contrasta con el 41,1% registrado por la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud en niños de 5 a 17 años. Además, el 18,1% de los chicos de entre 5 y 17 años presentó síntomas de tristeza o ansiedad, según la percepción de sus padres, con mayor incidencia en adolescentes (21,2%) y especialmente en chicas (24,7% frente a 18% en varones).
En el ámbito educativo, el 30,6% de los chicos asiste a escuelas donde los docentes se ausentan con frecuencia o se suspenden clases de manera habitual, cifra que sube al 44% en estratos socioeconómicos más bajos y en el conurbano bonaerense. Asimismo, uno de cada diez chicos (10,5%) afirma que no disfruta ir a la escuela, porcentaje que asciende al 15,6% en adolescentes.
El estudio se basó en entrevistas a más de 2.200 chicos y sus familias en aglomerados urbanos de todo el país. Según Tuñón, los números muestran que la deuda social argentina no es solo una cuestión de ingresos, sino también de salud y educación, áreas que el Estado podría mejorar con gestión.
