Sectores del poder económico observan con atención el caso Adorni y lo suman a las preocupaciones sobre la recesión, mientras resurgen prácticas de ajuste en el Estado.
El círculo rojo, conformado por los principales actores del poder económico, evalúa con indulgencia el caso que involucra al funcionario Adorni, aunque lo considera un factor adicional en el complejo escenario recesivo que atraviesa el país. Según fuentes consultadas, la denominada corrupción “artesanal” no genera sorpresa, pero sí preocupa su impacto en la confianza de los inversores y en la ya castigada clase media.
En paralelo, se registra el regreso de los remarcadores de precios en diversos sectores, un fenómeno que recuerda épocas de alta inflación. Además, el diario de Yrigoyen, tradicional publicación destinada a empleados estatales, vuelve a circular como reflejo de las tensiones en el ámbito público.
Analistas consultados advierten que la combinación de estos elementos podría profundizar la crisis de la clase media, que ya enfrenta una pérdida de poder adquisitivo y un aumento de la incertidumbre laboral. El gobierno, por su parte, no ha emitido declaraciones oficiales al respecto.
