Mar del Plata y varias localidades costeras sufren las consecuencias de un intenso temporal con lluvias de más de 100 milímetros, vientos de hasta 60 km/h y riesgo de oleaje peligroso. Las autoridades recomiendan no circular y extremar precauciones.
Un fuerte temporal con lluvias torrenciales y vientos intensos golpeó a Mar del Plata y gran parte de la Costa Atlántica durante la noche del miércoles. Se registraron más de 100 milímetros de precipitación en pocas horas, lo que provocó calles anegadas, árboles y postes caídos, carteles volados y cortes de energía en algunos barrios.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había emitido un alerta naranja para la zona, que se reforzó con alertas a corto plazo por abundante caída de agua, ráfagas y posible granizo, acompañados de intensa actividad eléctrica. A pesar de la violencia del fenómeno, el comité de emergencias municipal decidió no suspender las clases para el jueves, aunque pidió extremar las precauciones.
En el macrocentro de Mar del Plata se reportaron numerosos anegamientos. La empresa distribuidora de energía eléctrica, EDEA, confirmó que dos distribuidores salieron de servicio durante la tormenta, dejando sin luz a barrios de la zona noroeste, aunque el servicio fue restablecido antes de la medianoche. En algunos sectores, vehículos quedaron parcialmente sumergidos, y un taxista fue rescatado por vecinos en el barrio Termas Huinco.
Defensa Civil informó que, pese a la intensidad del agua, no se registraron evacuados. Sin embargo, el municipio recomendó evitar circular por la vía pública salvo que sea estrictamente necesario. Para las próximas horas, la principal preocupación se centra en la zona costera, ya que se prevé un aumento repentino del oleaje debido a la rotación del viento hacia el sudoeste.
El surfista y experto en dinámica costera Santiago Aguerre advirtió sobre el alto peligro de vida en las playas, ya que áreas normalmente seguras pueden convertirse en trampas con la subida rápida del mar. Las autoridades recomiendan mantenerse alejados de la costa.
De acuerdo con los pronósticos, lo peor del temporal aún no ha ocurrido. Se espera que el sistema de baja presión se consolide durante el fin de semana, con mayor impacto previsto para el sábado. Las ráfagas de viento podrían alcanzar intensidad de temporal, lo que complicaría la situación en tierra y pondría a prueba las defensas costeras de la ciudad. Los equipos de emergencia permanecen en alerta constante.
