Una multitud se congregó en Plaza de Mayo para conmemorar el Día del Trabajador. La central obrera llamó a profundizar los conflictos y aseguró que no cederá derechos, reivindicando la figura del papa Francisco.
Una multitud llegó hasta Plaza de Mayo para conmemorar el Día del Trabajador. La CGT, en un discurso contundente, advirtió al presidente Javier Milei que «se acabó la paciencia» y llamó a profundizar los conflictos sindicales. La central obrera aseguró que no se va a ceder ningún derecho laboral y reivindicó la figura del papa Francisco, en un acto que reunió a diversos sectores del movimiento obrero.
