Inconsistencias en el plan económico, una crisis política interna y la caída en las encuestas ponen al Ejecutivo en una posición compleja. En el sector financiero descartan el argumento del riesgo político y consideran agotado el programa del ministro Caputo.
El Gobierno nacional atraviesa un escenario de creciente presión, donde las inconsistencias del plan económico, la crisis política y el derrumbe en las encuestas lo colocan en una situación delicada. En la city porteña, los operadores financieros no compran el argumento del llamado «riesgo kuka» y advierten que el programa del ministro de Economía, Luis Caputo, está agotado.
Según fuentes del mercado, la falta de señales claras sobre el rumbo fiscal y monetario genera incertidumbre, mientras que la interna política suma ruido a la gestión. Las encuestas reflejan una caída en la imagen del Ejecutivo, lo que agrava el clima de desconfianza.
Analistas consultados coinciden en que la sostenibilidad del programa económico depende de recuperar la credibilidad, tanto a nivel local como internacional, y de resolver las tensiones políticas que afectan la gobernabilidad.
