El Estado argentino sufre un nuevo recorte de gastos que afecta a sectores como la salud, la seguridad y la ciencia, en medio del debate sobre las prioridades oficiales.
Desde el lunes pasado, el Estado argentino fue objeto de un nuevo ajuste de gastos, anunciado por el Gobierno. Según las planillas del anexo de la resolución firmada por Manuel Adorni y Luis Caputo, habrá menos dinero disponible para varias áreas. Entre los recortes más significativos se encuentran:
- $63.000 millones menos en investigación, prevención, detección temprana y tratamiento del cáncer.
- $20.000 millones menos en remedios.
- $500 millones menos en prevención de enfermedades transmisibles e inmunoprevenibles.
- $800 millones menos en respuesta al VIH, infecciones de transmisión sexual, hepatitis virales, tuberculosis y lepra.
- $900 millones menos en desarrollo de la salud sexual y la procreación responsable.
- $1.500 millones menos en prevención de enfermedades endémicas.
- $25.000 millones menos en fortalecimiento de los sistemas de salud provinciales.
El ajuste no solo afecta al área de salud, sino también a otros sectores sensibles. Por ejemplo, la Gendarmería Nacional, encargada de combatir el narcotráfico, sufrió un recorte de $1.819 millones en el “Servicio de Investigación de Operaciones Complejas y Operaciones Antidrogas”. Según el periodista Germán de los Santos, especializado en seguridad y narcotráfico, algunos móviles de gendarmería se quedan sin combustible para perseguir a narcotraficantes.
Esta semana, el actor Marcelo Mazzarello, conocido por su postura combativa contra el kirchnerismo, expresó en redes sociales su preocupación por el abandono del PAMI a su hermana, operada de cáncer de mama. En una entrevista con Luis Novaresio, Mazzarello relató: “Ella fue intervenida en el Instituto Roffo, un hospital público de excelencia. Luego quedó a cargo del PAMI. Tenía que hacerse análisis posteriores a la operación y se lo iban posponiendo indefinidamente”. Un funcionario del PAMI se comunicó con él para ayudarlo, pero advirtió que “el problema no es solo mi hermana. Eso sucede con muchísimos jubilados, que se doblegan y se resignan”.
La decisión oficial se apoya en la idea de defender el superávit fiscal, uno de los pilares del programa libertario. Sin embargo, surgen preguntas sobre el orden de prioridades: mientras se recortan partidas sensibles, se reducen impuestos a bienes personales y a la importación de autos de alta gama. Además, se han conocido casos de corrupción dentro del oficialismo, como sobreprecios en la compra de suministros para la Agencia Nacional de Discapacidad durante la gestión de Diego Spagnuolo, amigo personal del Presidente.
El panorama se extiende a otras áreas: recortes en seguridad, caída de salarios de policías, militares, docentes, personal de salud pública, y desfinanciamiento del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, la Aduana, el Servicio Meteorológico y la atención a discapacitados y jubilados. Científicos y exfuncionarios, como Susana Decibe y Sandra Pitta, han criticado la política de abandono de la educación y la ciencia.
