El funeral de John Bernard Arnold III, veterano de la Segunda Guerra Mundial sin familiares cercanos, reunió a 1.500 personas en Hanson, Massachusetts, tras una convocatoria pública.
El 6 de mayo de 2026, John Bernard Arnold III, de 98 años, falleció sin descendencia ni parientes cercanos. Terrance O’Keefe, responsable de Hanover-Hanson Veteran Services, difundió un pedido en redes sociales para que la sociedad brindara un último homenaje al marino retirado. La publicación en Facebook y su viralización en TikTok generaron una respuesta inesperada: personas de diferentes ciudades llegaron con banderas estadounidenses, muchas horas antes del inicio del sepelio.
Entre los asistentes, numerosos veteranos portaron sus uniformes para rendir tributo a quien sirvió en la Marina de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial y recorrió 27 países. La fila de personas superó el centenar antes del inicio de la ceremonia, y el cortejo fue escoltado por un convoy policial hasta el Cedar Knoll Cemetery en Taunton. La despedida incluyó honores militares, gaitas y la entrega de banderas a quienes acompañaron el trayecto.
John Bernard Arnold III nació en Newport, Rhode Island, fue hijo de John B. Arnold y Hannah McCarthy Arnold y hermano de Mary M.D. Joines y Kathleen Principato, todos fallecidos. Cursó estudios en Rogers High School y asistió a Rhode Island State University antes de enlistarse. Según el testimonio de su cuidadora Hailey Munroe, Arnold “iluminaba la habitación” y era conocido por hacer reír a los demás, además de su afición por la música clásica, la torta de chocolate y la serie Grey’s Anatomy.
Durante la ceremonia religiosa en la iglesia Saint Joseph the Worker, cuatro veteranos saludaron el féretro de forma simultánea. El sacerdote compartió anécdotas sobre los gustos y pasiones personales de Arnold. Su última voluntad, organizada más de una década antes, solicitaba una misa católica y la ausencia de elogios fúnebres. La bandera que cubrió el ataúd fue entregada al responsable del hogar de veteranos donde Arnold residió sus últimos años.
Entre los asistentes, el oficial de la Guardia Costera David Patterson destacó: “Refuerza la idea de que estamos todos en el mismo equipo”. El sepelio terminó bajo un cielo despejado, acompañado por el sonido de gaitas y la salva de disparos. En el cementerio, la tumba de Arnold fue visitada por su sobrino nieto, Joe Durban, quien viajó especialmente tras reconocer el nombre en la prensa y recibió la bandera en nombre de la familia.
