Los mercados financieros en Wall Street registraron subas ante la posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán que permita la reapertura de la navegación por el estrecho de Ormuz.
Wall Street prolongó las subas tras las expectativas de una extensión del cese al fuego en Medio Oriente. La incertidumbre volvió a golpear a Bitcoin, que tocó su nivel más bajo en más de un mes.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que se está cerca de un acuerdo, pero que aún no se ha alcanzado. El presidente Donald Trump declaró en redes sociales que busca un “buen acuerdo” o no habrá acuerdo.
Los mercados dieron señales positivas. La caída de las tasas largas indicó una descompresión en la tensión creciente. Los precios del crudo primero bajaron y luego subieron tras ataques de fuerzas estadounidenses contra lanzadores de misiles iraníes y lanchas rápidas que colocaban minas submarinas. El barril de WTI se mantuvo por debajo de 90 dólares.
Irán reconoció avances en la negociación. La televisión iraní difundió un borrador de memorándum de entendimiento, que Trump desestimó como una “fabricación”. Teherán acusó a Estados Unidos de romper el cese del fuego pactado.
Según la plataforma Polymarkets, las probabilidades de que la navegación por Ormuz se reabra en junio eran del 75% durante el fin de semana, pero luego bajaron al 42% tras cambios en el discurso de Trump. Para fines de julio, las probabilidades se estimaron en 62%.
Analistas señalaron que el acuerdo debe estar esbozado en sus líneas generales, pero que la mayor dificultad radica en cómo comunicarlo. Trump no exige la rendición incondicional de Irán, pero se desconocen las concesiones que deberá hacer.
La urgencia del acuerdo responde a la necesidad de restablecer la circulación comercial en Ormuz para evitar una crisis energética. La falta de 12 a 14 millones de barriles de crudo diarios hace que la situación sea perentoria.
Kevin Hassett, candidato de Trump para presidir la Reserva Federal, sostuvo que si se reabre Ormuz, el banco central tendría espacio para bajar las tasas de interés. Sin embargo, se indicó que la postura de la Fed será de “ver y esperar” y que mantener las tasas sería razonable en ese contexto.
