La candidatura del Monte Olimpo de Grecia para integrar la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO será examinada entre el 19 y el 29 de julio en Seúl.
El Monte Olimpo, la montaña más alta de Grecia con 2.918 metros, podría recibir el reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio Mundial. La candidatura será evaluada entre el 19 y el 29 de julio en Seúl, durante la reunión anual del Comité del Patrimonio Mundial, según reportó la agencia The Associated Press.
El macizo combina mitología, historia y un ecosistema diverso. Por siglos, la tradición griega lo identificó como el hogar de Zeus y los dioses del panteón antiguo. En sus laderas prosperan especies endémicas de flora y fauna, algunas en riesgo de desaparición, así como monumentos y restos arqueológicos.
Grecia formalizó la postulación del Olimpo ante la UNESCO en 2014. La candidatura se presenta como bien mixto, de valor natural y cultural. Organismos consultivos como la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) recomendaron ampliar la documentación, incluyendo datos sobre procesos ecológicos, geología y significado internacional del lugar. También solicitaron precisar el valor cultural al proponer la integración del yacimiento arqueológico de Dion, en la base del macizo.
El alcalde de Dio-Olimpo, Evangelos Geroliolios, afirmó que la montaña “es nuestra vida, es el lugar donde crecimos, el lugar que vemos a diario”. Agregó que “al mismo tiempo, es un sitio cargado de mito, historia, biodiversidad, belleza natural única y enorme importancia cultural”. Sostuvo que una eventual inscripción en la UNESCO “superaría los límites locales y nacionales” y constituiría un logro de alcance planetario.
El presidente del Club de Montaña de Litochoro, Babis Marinidis, señaló que el estatus de Patrimonio Mundial “podría atraer a más visitantes, pero exigirá una gestión mucho más estricta del entorno”. Planteó interrogantes sobre la capacidad de carga del ecosistema ante la presión turística, recordando que ya existen dificultades para cumplir las normas de protección.
Cada año, el lugar recibe a miles de viajeros y montañistas de todo el mundo. El relieve abrupto, los cambios meteorológicos bruscos y la presencia de senderos de alta dificultad convierten al macizo en un destino que demanda respeto y precaución. La decisión final del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO se espera con interés por parte de las autoridades griegas y la comunidad internacional.
