El 30 de mayo de 1961, un comando rebelde dio muerte a Rafael Leónidas Trujillo, dictador que gobernó República Dominicana durante 31 años. Su régimen dejó un estimado de 50.000 muertos y múltiples casos de represión documentados.
El 30 de mayo de 1961, hace exactamente 65 años, un comando rebelde asesinó a Rafael Leónidas Trujillo, conocido como «el Chivo», quien gobernó la República Dominicana desde 1930 hasta su muerte. El hecho ocurrió en la carretera que conecta la sede de gobierno con la localidad de San Cristóbal, donde el dictador se dirigía a visitar a una de sus amantes.
Trujillo viajaba en un Chevrolet Bel Air acompañado de su chofer. A la altura del kilómetro 7 de la ruta, un grupo de conspiradores lo emboscó. El vehículo recibió aproximadamente 70 impactos de bala y el dictador murió con siete heridas de bala. Entre los organizadores del complot se encontraban Antonio de la Maza, Salvador Estrella, Antonio Imbert y Amado García Guerrero.
El régimen de Trujillo, conocido como la «Era de Trujillo», se caracterizó por la represión sistemática de la oposición. Según estimaciones históricas, durante su gobierno murieron alrededor de 50.000 personas. El dictador había llegado al poder en 1930 tras un proceso electoral en el que utilizó a las fuerzas militares para intimidar a sus oponentes.
Entre los episodios más documentados de su gobierno se encuentra la Masacre del Perejil, ocurrida entre fines de septiembre y comienzos de octubre de 1937, en la que soldados dominicanos ejecutaron a miles de haitianos en la zona fronteriza. Las cifras de víctimas oscilan entre 9.000 y 20.000.
Otro caso fue la desaparición del escritor español Jesús Galíndez, secuestrado en Nueva York en marzo de 1956 y llevado a República Dominicana, donde fue asesinado. En 1960, agentes del régimen intentaron asesinar al presidente venezolano Rómulo Betancourt mediante un atentado con bomba en Caracas. Ese mismo año, las hermanas Patria, Minerva y Teresa Mirabal, opositoras al régimen, fueron asesinadas por agentes del Servicio de Inteligencia Militar.
Tras la muerte de Trujillo, su hijo Ramfis asumió el poder e inició una persecución contra los conspiradores. De los organizadores del complot, solo Antonio Imbert y Luis Amiama Tio sobrevivieron. El resto fue capturado y ejecutado. La inestabilidad política continuó en los años siguientes, con la intervención militar de Estados Unidos en 1965.
Actualmente, la carretera donde ocurrió el asesinato se denomina Autopista 30 de mayo, en conmemoración de la fecha del tiranicidio.
